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Resultados se expusieron ayer en el inicio del análisis de la Encuesta Mundial sobre Tabaco en Jóvenes
País logró descenso de fumadores jóvenes

• Costa Rica redujo el porcentaje de muchachos que alguna vez tuvieron contacto con el tabaco

Pablo Mora
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Como dirían los jóvenes, pareciera que el mito de que el fumador es más interesante, maduro o atractivo está “pasando de moda”. Tal argumento se obtiene de un estudio aplicado a 3.214 estudiantes de sétimo a noveno año, en el cual un 26,4% admitió haber consumido tabaco alguna vez en su vida.
Este porcentaje es inferior al que se obtuvo dentro de esa misma categoría en la última encuesta de 2002, cuando el 43,54% aceptó haber ingerido el humo del cigarro al menos una vez. Cabe destacar que en aquella oportunidad participaron 2.920 alumnos de colegio.
Además, el porcentaje de fumadores jóvenes activos se redujo casi a la mitad, al pasar del 17,2% en 2002 al 9,6%, de acuerdo con el último estudio efectuado para la Encuesta Mundial sobre Tabaco en Jóvenes, que se analiza en el país y que incluye a 11 naciones de Latinoamérica y el Caribe.
Uno de los motivos por los cuales la juventud disminuyó la tendencia al fumado radica en los programas que implementó el Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA), sobre concienciación, mejoramiento de la autoestima, y desarrollo de otras habilidades y destrezas que reemplacen el tabaquismo.
“Insistimos mucho en el tema de la autoestima. Alguna gente cree que tener un cigarro en la mano la hace más atractiva e inteligente. Con nuestro proyecto ‘Aprendo a valer por mí mismo’ les enseñamos a los jóvenes que para ser aceptados como personas no requieren un segundo elemento”, explicó Douglas Mata, coordinador de Desarrollo Institucional del IAFA.
Sin embargo, pese a que los buenos resultados afloran en el sector juvenil, estos no persisten en lo que respecta a los dueños de establecimientos donde se expenden cigarrillos.
Al consultar a los muchachos si habían tenido alguna objeción de parte de los vendedores a la hora de obtener ese producto, el 84% aseguró que no hubo ninguna resistencia, lo cual significa un incremento en comparación con 2002, cuando la tasa en esa misma consulta era de un 70,2%.
Estos resultados indican que, mientras el número de jóvenes fumadores se minimiza, la cantidad de empresarios dispuestos a vender ese producto aumenta, lo cual es muestra de la negligencia sobre el daño que produce a los menores el consumo de esa droga legal, advirtió el coordinador institucional del IAFA.
“El aumento de posibilidades de conseguir un cigarro para los jóvenes es producto de la poca conciencia de algunos comerciantes en cuanto a los perjuicios que las sustancias absorbidas en su consumo tienen para el cuerpo del ser humano”, comentó Mata.
Para reducir la venta ilegal de cigarros a menores de edad, el especialista del IAFA apuntó a una campaña de responsabilidad en medios de comunicación dirigida a los expendedores de cigarrillos, para hacerles ver el perjuicio que causan a sus jóvenes clientes.
“Al no poder regular totalmente cada establecimiento y controlar a quién venden estos productos, lo mejor sería hacer un programa de sensibilización dirigida hacia esos empresarios, porque ciertamente los culpables de ofrecer ese producto son ellos”, sentenció Mata.


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