Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 2 Abril, 2013

El robo de propiedades mediante falsificación ideológica continúa floreciendo en nuestro país porque no se le ha impuesto una sanción grave a ese delito



TROTANDO MUNDOS

Pactos inmorales y otros avatares

Aunque la Sala III haya encontrado irregular la incautación de la computadora del diputado Walter Céspedes, éste se descalificó como diputado desde que abrió la puerta a la sospecha en el canje de influencias que provocó su pedido al Ejecutivo, solicitando empleo para dos sobrinas y una amiga. No solo es inmoral que siendo investigador en un tema que ha involucrado seriamente a la Casa Presidencial, recurra a ésta para pedir favores y gracias, sino que el quid pro quo resultante, por tratarse de familiares, hace la acción totalmente sospechosa e ilegal.
Los defectos procesales que afecten la captura de las computadoras no debieran en lo absoluto afectar el tema de fondo. El dictamen del Diputado Céspedes en torno a la controvertida trocha está viciado y debe ser descartado por la Asamblea sin más trámite.


El robo de propiedades mediante falsificación ideológica continúa floreciendo en nuestro país porque no se le ha impuesto una sanción grave a ese delito, más allá de suspender notarios y darles un manotazo en la mano. Nos alarma el caso grave que publicó la prensa el 16 de marzo, que se suma a otros parecidos, particularmente uno en que muchos ciudadanos ingleses fueron brutalmente estafados. Hasta Scotland Yard está involucrada y el desprestigio para el país será mayúsculo. Y hay muchos otros más.
El daño que eso le está causando a la imagen del país, se suma a otros daños que consciente o inconscientemente se le están causando, y que se amplifican en ese ámbito.
En torno a la inversión extranjera hemos leído con sorpresa que a algunos periodistas les parece poco importante el factor empleo que aporta la inversión extranjera como contrapartida de las exenciones que se le extienden. Para peor solo ven el empleo en sí mismo, de por sí importantísimo, sin pensar en el capital extranjero que se invierte en construcciones y productos locales, y los salarios que entran en la corriente monetaria. Bueno, dejamos la lección de economía para otro día pero les recordamos que eso es parte de lo que tiene a Argentina postrada de rodillas, con un 25.6% de inflación y una desocupación galopante.
Por contraste trescientos mil jóvenes buscan empleo infructuosamente y no vemos adonde se van a acomodar sí empresas como la textilera que cerró recientemente- que daba mucho empleo- ya no aguantan los costes. Estos jóvenes terminarán trabajando para la Caja del Seguro con el regocijo de los que ven con buenos ojos que se vayan las empresas que no quieran pagar impuestos o cargas fiscales, beneficios que de no existir, no habrían atraído a esos inversores. No vemos que tan difícil sea entender que sin incentivos no habría inversión, por lo que tampoco habría recaudación. Elemental amigo Watson.
Andan buscando lo mismo que lograron quienes abolieron el programa de Pensionados. Se acabaron unas pocas ridículas exenciones de impuestos de importación a los automóviles y unas placas que molestaban a algunos acomplejados y con éstas, trescientos millones de dólares de entonces en inversión, según el mismitico Banco Central.


Lic. Humberto Pacheco A., M.C.L.

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