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¡Packers campeones!
La edición XLV del Súper Bowl tiene dueño y la corona fue “empacada” a Green Bay

El Súper Bowl XLV enfrentó a quienes fueron las dos mejores defensivas de la NFL en la temporada regular.
Dejando de lado las yardas cedidas, los Steelers, derrotados ayer, permitieron apenas 14,5 puntos por encuentro, mientras que los nuevos campeones, Green Bay, 15,0.
Ningún otro equipo de la NFL permitió un promedio menor a 16,9 puntos por juego, lo que hizo del juego de ayer uno de los más atractivos de la historia reciente.
En los previos del juego, los analistas decían que una de las posibilidades del triunfo de los Packers, radicaba en fragmentar la unidad del cuarteto de apoyadores de los Steelers, que todo lo hacen bien: atacan al mariscal de campo; disfrazan las cargas; retroceden en cobertura y saben frenar la carrera. Si los Empacadores no lograban romper esta unidad, iban al suicidio.
¡Y la rompieron!
Variaron entre formar con cuatro receptores abiertos y un corredor; cuatro receptores abiertos y un ala cerrada o cinco receptores abiertos.
Tenían el material humano para lograrlo, con los receptores abiertos Gregg Jennings, Dónald Driver, Jordy Nelson y James Jones que jugaron a gran nivel, desde luego que guiados por el talento de su mariscal de campo, Aaron Rodgers y así los Packers consolidaron su dinastía con el cuarto título de Super Bowl y lo más relevante, lograron que el trofeo Vince Lombardi volviera a su casa.
Los Packers cumplieron con todos los pronósticos de las apuestas que desde el principio le dieron como favoritos a conseguir el título, el primero que lograban desde la temporada de 1997 cuando tenían como mariscal de campo al legendario Brett Favre.
Ahora con la nueva figura dentro del equipo, el mariscal de campo Aaron Rodgers, consolidaron su condición de una de las dinastías de la NFL, como lo es la de los Steelers que disputó el octavo Super Bowl de su historia por el quinto de los Packers que ahora tienen 4-1, por 6-2 para sus rivales.
La clave del partido estuvo en las dos interceptaciones que consiguieron los Packers en la primera parte para un parcial de 21-10, que resultaría decisivo.
Tanto para Rodgers como para el entrenador Mike McCarthy, de los Packers, que hacían su debut en un Super Bowl, el triunfo fue la culminación a una temporada excepcional, a pesar que sufrieron hasta 15 bajas por lesiones de jugadores titulares.

Gaetano Pandolfo
[email protected] y EFE


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