Ottón se juega peso en su partido
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Contrarios lo retan en pulso por “suavizar” ética del PAC
Ottón se juega peso en su partido

Mayor uso de carros, asesores y deuda política proponen adversarios

Hace diez años, cuando se fundó el Partido Acción Ciudadana (PAC), los pensamientos, palabras y posturas de Ottón Solís no encontraron rival a lo interno de la nueva agrupación política.
Hoy, tras el desgaste propio del tiempo y tres elecciones nacionales fallidas, Solís conserva un sitial de gran importancia en las filas rojiamarillas, pero ya no tiene la última palabra.

Los cambios que se plantean al código de ética, el cual ha sido la piedra angular de la forma de hacer política del PAC bajo la dirección de Solís, así como el surgimiento de nuevos líderes que se oponen abiertamente a sus posturas, demuestran que soplan vientos de cambio.
Este fin de semana, al concluir el Congreso Ciudadano de la agrupación rojiamarilla, quedará al descubierto el nuevo peso político que Solís tiene en el partido que él fundo hace una década.
Propuestas de reforma para levantar la prohibición al uso de vehículos oficiales, la ratificación del aumento del número de asesores para los diputados, el eventual rechazo a la limitación de la deuda política y otros temas sujetos a consideración como las alianzas políticas, son motivo de “una disparidad de criterios” entre Solís y los nuevos líderes de la agrupación.
Entre estas figuras destacan Juan Carlos Mendoza, presidente de la Asamblea; Elizabeth Fonseca, presidenta del PAC, y los precandidatos como Epsy Campbell, Román Macaya, Claudio Monge y Luis Guillermo Solís.
En algunos casos, las diferencias muestran al descubierto ciertos dejos de una disimulada animadversión, que antaño eran simplemente impensables en las filas del PAC.
“Ottón no es el dueño del partido, él podrá haber sido el fundador, hoy en día es un líder importante y quizá el más importante, pero no el dueño del partido. Los vientos de cambio que vive el PAC son naturales en la evolución del partido y en la democracia y es de esperar que conforme se acerquen la elecciones, el nuevo candidato de la agrupación tenga más peso político”, expresa Víctor Ramírez, analista político independiente.
Sin embargo, para Solís “el golpe de Estado” que planean algunos de sus propios dirigentes al código de ética, es de capital importancia para el futuro del partido.
Esto, porque el PAC nació hace una década “para oponerse al clientelismo, la corrupción y despilfarro de los recursos públicos”, advierte el propio Solís.
En ese sentido, añade, el partido no puede estar al mismo nivel de las otras agrupaciones políticas, por eso, se opondrá a la flexibilización del código de ética este fin de semana.
“Me parece que aprobar los cambios sería desafortunado, sobre todo en momentos en que otros partidos se desdibujan, por sus abusos y corrupciones. Considero que el PAC debería consolidar sus rigores éticos en vez de flexibilizarlos”, concluye Solís.
En la acera de enfrente, los nuevos líderes del PAC luchan por adecuar el partido a las necesidades actuales, ya que “ahora estamos jugando en las grandes ligas”, como lo manifiesta el precandidato Monge.
En ese sentido, aspirantes a la presidencia, diputados y exlegisladores son del criterio de que la lucha contra la corrupción y la defensa de la ética, no se verían afectadas por flexibilizar el código.
Elizabeth Fonseca, quien ocupó el primer lugar por San José en la papeleta de la agrupación entre 2006 y 2010, exjefa de fracción, actual presidenta del PAC y cercana a Solís, es una de las que abogan por esos cambios que hoy lo incomodan.
“Todo está puesto a discusión en este congreso ideológico, han pasado más de diez años y es necesario adecuar el PAC a los tiempos modernos. Por ejemplo, basada en mi experiencia como diputada, creo que es necesario permitir el uso de vehículos del congreso, ya que es una herramienta más de trabajo”, indica Fonseca.
Por otra parte, uno de los puntos que podrían generar mayor encono entre Solís y los nuevos líderes del PAC este fin de semana, está relacionado con la posibilidad de que el partido se una a otras agrupaciones políticas en una coalición para 2014.
En ese sentido, el fundador del PAC ha sido tajante en su opinión contraria de involucrar al partido, con otras divisas que tienen problemas éticos, mientras que para otros dirigentes, un esfuerzo común sería la única forma de ganarle el pulso a Liberación Nacional (PLN) en las urnas.
El código de ética fue concebido cuando se originó el PAC hace más de diez años, cuando Solís abandonó el PLN, al considerar que esa agrupación había perdido el norte, en lo ético y lo conceptual.
Sin embargo, lo que fue bueno en su momento, ahora ya no parece tan funcional, explica Manuel Rojas, analista de Flacso.
“A mí me parece que Ottón ya tiene un nombre en la historia política del país, porque le dio un fuerte golpe al bipartidismo, pero los tiempos han cambiado. El partido debe avanzar hacia un esquema mucho más flexible. Es saludable que varios liderazgos surjan en el PAC”, considera Rojas.
Aunque este fin de semana la nueva sangre del PAC logre imponer sus posiciones, como se prevé, lo cierto del caso es, que Solís seguirá teniendo un peso relativo en el partido, debido a su condición de fundador e ideólogo.
Sin embargo, conforme pase el tiempo, irá cediendo cada vez más su cuota de participación, como parte de un proceso natural en la evolución democrática del partido.

Esteban Arrieta
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