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Jueves 5 Noviembre, 2009

Otra estocada a la banca estatal

Nuevamente la banca del Estado recibe un fuerte golpe al prohibírsele que realice la publicidad necesaria para mantener e incrementar sus negocios, basada tal ilógica restricción en la reciente reforma aprobada por la Asamblea Legislativa al Código Electoral.
Durante los cuatro años que ocupé el honroso cargo de Presidente de la Junta Directiva del Banco de Costa Rica, apoyado por la alta administración del banco y resto de directores, insistí en que estando los bancos públicos comerciales en abierta competencia con los bancos privados, ambos deberían tener exactamente las mismas reglas del juego, sea que la legislación, reglamentación, supervisión, sistema de contratación y adquisición de bienes, régimen aplicable al personal, etc., debería ser igual para ambos sectores.
Compitiendo por el mismo mercado con los mismos productos pero con restricciones legales, simplemente no es posible operar con reglas distintas.
Un simple ejemplo es que hoy día, un banco sin un sistema tecnológico adecuado queda rezagado o pierde competitividad. Es muy probable que un banco privado después de tomar la decisión de cambiar o mejorar dicho sistema, le tome entre 2 y 3 meses implementar el proyecto. A un banco estatal le toma fácilmente 2 años, no por incapacidad de tomar esa decisión sino por el conocido trámite que sabemos se requiere para consolidar la compra.
No me interesa ahora saber si la restricción impuesta a la publicidad de los bancos estatales existe expresamente en la nueva ley o es una interpretación del Tribunal Supremo de Elecciones. Lo que me queda claro es que si está en la Ley, de inmediato habría que reformarla y sería un error más de la Asamblea el haberla aprobado así, al igual que sucedió con la reforma a la Ley de Tránsito y otras más recientemente aprobadas y que nos hemos enterado por la prensa que requieren modificaciones para su adecuada aplicación.
Si es de interpretación del TSE, tanto las Juntas Directivas como los Gerentes de los bancos del Estado deben actuar de inmediato, hasta lograr que tal restricción se elimine.
Hago una simple pregunta: Cuántos votos puede ganar o perder determinado partido político porque los bancos promuevan en una campaña publicitaria sus tarjetas de crédito o el pago de marchamos en sus ventanillas o la promoción de determinado plan de financiamiento? Francamente me parece hasta ridículo hacerse la misma.
Por el bien de los bancos del Estado, espero poder seguir viendo en los próximos días sus campañas publicitarias comerciales, atrayendo nuevos clientes y negocios, para que continúen su proceso de fortalecimiento en el mercado financiero costarricense y que puedan seguir siendo un buen balance en nuestro sistema de banca mixta.
Y a mediano plazo, los bancos del Estado deberían seguir insistiendo ante candidatos y futuro gobierno, de que se igualen las reglas del juego entre competidores, incluyendo el cambio más grande que sería el uniformar el sistema de seguros de depósitos, eliminando la responsabilidad del Estado en ese campo y estableciendo un sistema igual para todos los bancos establecidos en Costa Rica.
Costa Rica debe dejar de ver amenazas donde no existen y realmente entrar a discutir los problemas de fondo que tenemos para lograr el crecimiento económico que necesitamos y poder así darles una mejor vida a nuestros hijos.

Mariano Guardia
Ex presidente Banco de Costa Rica