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Miércoles, 22 de mayo de 2019



NOTA DE TANO


Óscar Ramírez sigue cotizándose y rechaza ofertas

Gaetano Pandolfo [email protected] | Jueves 09 mayo, 2019

El desplome en Rusia no contaminó a nuestro entrenador

El reino de la incertidumbre se instaló en el seno de Liga Deportiva Alajuelense.

Lo dijo Álvaro Solano, gloria del equipo e integrante de su cuerpo técnico en reiteradas oportunidades.

Es injusto criticar al nuevo entrenador Andrés Carevic; se puede cuestionar su escogencia, pero se le debe dar la oportunidad una vez inicie funciones para ver si sirve o si no sirve.

La lógica ordenaba continuar con el binomio que formaron Hernán Torres y Javier Delgado, para aprovechar lo caminado y jugar un Torneo Apertura de revancha una vez concluyan los festejos del Centenario.

No obstante, la dirigencia de Alajuelense le entregó el club al español Agustín Lleida, con todos los poderes para hacer y deshacer, y don Agustín empezó su función. Tremenda responsabilidad para el joven profesional.

Desde luego que Lleida dijo lo que tenía que decir: primero, le pidió a Torres seguir y el colombiano no aceptó y con eso se lavó las manos y segundo, afirmó que Carevic llega a la dirección técnica de la Liga no por ser su amigo, sino por méritos profesionales. Lo primero es poco creíble y lo segundo está por verse.

En los previos de la escogencia de don Andrés, se especuló que la dirigencia eriza intentó que Óscar Ramírez volviera al redil, pero el Macho no aceptó. Hubo rumores de que Luis Antonio Marín, Martín Cardetti e incluso Mauricio Montero estuvieron en la ronda de eventuales candidatos.

No deja de ser curioso cómo Óscar Ramírez no pierde protagonismo y es requerido por los clubes para que se convierta en técnico del equipo, a pesar del fracaso de la Selección Nacional en Rusia. Se hace evidente que el desplome de la Tricolor en el último Mundial no contaminó a su entrenador, como sí ha “quemado” por utilizar un término popular a otros.

Solo por citar un ejemplo: ¿qué pasa con Alexandre Guimarães?

¿Por qué la dirigencia de la Liga no le ofreció al bimundialista estratega las riendas técnicas del equipo y se las da a un perfecto desconocido?

A Guima no le fue nada mal en el Mundial asiático del 2002 y, en Alemania 2006, podemos decir que fracasó, igual que el Macho en Rusia 18, a pesar del excitante partido inaugural de los ticos frente a los anfitriones.

Pregunto: ¿cómo estaría de revuelto el entorno de nuestro fútbol si Lleida hubiera escogido a Guimarães como técnico del León en lugar de su amigo Carevic?

Fijo que no habría incertidumbre, pero sí mucha curiosidad.

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