Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

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Lunes 13 Junio, 2016

Nosotros tenemos una institucionalidad que podría realizar un trabajo fabuloso en las zonas de mayor pobreza y en los barrios de más alta criminalidad, para facilitar a los niños de cero a cinco años el aprendizaje de conocimiento y el desarrollo de habilidades para bien socializar: los Ebais

Oportunidades para niños de hogares en desventaja

Disyuntivas

El Nobel de Economía James Heckman, con colegas y con sicólogos y neurólogos, ha efectuado investigaciones que señalan los importantes efectos que, en el resto de la vida, tienen adecuados estímulos, alimentación y socialización en los primeros tres años.
Costa Rica no ha sido ajena a estas consideraciones, pero falta mucho por hacer.


Desde los años cuarenta un grupo de médicos alertó sobre la desnutrición infantil. En los cincuenta, con Unicef, se establecen programas de nutrición para niños y madres embarazadas y se crean los Centros de Nutrición, el primero en Barva. Se consolidó el programa de nutrición, y en la década de 1970 se incluye la educación preescolar. Así urgen los CEN (Centros de Educación y Nutrición) y posteriormente los Centros Infantiles de Nutrición y Atención Integral (Cinai).
En el gobierno Calderón Fournier se abrieron los Hogares Comunitarios para facilitar que unas madres cuidasen los niños de otras, estimulando su aprendizaje y sociabilidad, y obteniendo así ingreso por su trabajo, tanto las madres comunitarias como las madres cuyos niños son atendidos.
A fines de siglo se establece el programa de cero a cinco años para educar a los padres de familia en la necesidad de estimular a sus hijitos, se extiende la cobertura preescolar para niñas y niños de seis años y se abre por primera vez el nivel interactivo para los infantes de cinco años.
En el gobierno Chinchilla Miranda se establece la Red de Cuido y se extienden los servicios ya existentes, lo que se ha continuado en la actual administración.
Pero aún es muy limitada la atención a niños que se crían en entornos adversos. Incluso después de 2008 cae la matrícula neta para los niños de seis años, no crece suficientemente la de los niños de cinco, y en este nivel educativo se ha ensanchado la brecha en contra de los niños pobres.
Los estudios del profesor Heckman y otros establecen que la atención temprana de niños en condiciones de desventaja, mejora significativamente sus resultados -como adultos— en educación, empleo, matrimonio, salud, participación en prácticas de buena salud y reducen su participación delictiva.
Los estudios económicos han atribuido esos resultados al desarrollo de las facilidades cognitivas. Pero el trabajo de estos investigadores encuentra que también es importante factor de mejores resultados en la vida adulta, el desarrollo de las habilidades que determinan la personalidad del individuo y su capacidad y manera de socializar. Además de la inteligencia, la inteligencia emocional. Y esta también se forma en los primeros años.
Nosotros tenemos una institucionalidad que podría realizar un trabajo fabuloso en las zonas de mayor pobreza y en los barrios de más alta criminalidad, para facilitar a los niños de cero a cinco años el aprendizaje de conocimiento y el desarrollo de habilidades para bien socializar: los Ebais.
Los infantes de las familias que están en su área podrían recibir asesoría para no solo mejorar sus hábitos alimentarios, de higiene y de promoción de la salud, sino también mejorar los estímulos de padres a hijos, o establecer relaciones de mentor con ellos.
Todo depende de bien coordinar los esfuerzos de los Ministerios de Salud y de Educación con la Caja. A mediano plazo esto permitiría reducir la criminalidad, los jóvenes nini y el trabajo informal.

Miguel Ángel Rodríguez