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Martes, 18 de diciembre de 2018



INVERSIONISTA


Operadores cambiarios quieren claridad ante acumulación de volatilidad

Bloomberg | Miércoles 01 julio, 2015



Operadores cambiarios quieren claridad ante acumulación de volatilidad

Si hay algo que los operadores cambiarios quieren de los políticos y los banqueros centrales en el segundo semestre del año es más claridad –y menos metidas de pata- en cuanto al rumbo de la política.
Los titulares generados por las negociaciones griegas son el ejemplo más reciente: el euro se desplomó después de que, según informó un funcionario griego la semana pasada, el primer ministro Alexis Tsipras dijo que los acreedores habían rechazado su última propuesta de reforma, para luego recuperarse cuando salió a relucir que no era exactamente lo que había querido decir.
Desde Barack Obama y Angela Merkel hasta el gobernador de Banco del Japón, funcionarios del mundo entero han hecho, o se les han atribuido, comentarios que movieron las divisas de maneras que aparentemente no previeron.
El vaivén de la política convirtió los seis primeros meses del 2015 en un período difícil para predecir los tipos de cambio, en tanto las grandes monedas se alejaron un promedio de 6% de donde se pronosticó que estarían a fines del año pasado. Esto se compara con una variación de 4,5% en el primer semestre de 2014.
“El desagradable movimiento de precios de los últimos meses lleva a muchos operadores a preguntarse si no será más seguro ignorar la mayor parte de los comentarios de los diseñadores de la política en vez de tratar de operar guiándose por los titulares”, dijo Sean Callow, estratego en Westpac Banking Corp. de Sydney.
Los anuncios no anticipados, las metidas de pata y el resto han mantenido volátiles los mercados cambiarios este año, en tanto los países desarrollados exhiben las mayores oscilaciones de precios.
Un índice de volatilidad de JPMorgan Chase Co. en monedas del Grupo de los Siete promedió 10,2% en 2015, por encima de 7,2% para todo el año pasado y el nivel más alto desde la crisis de la deuda del euro en 2011.
La brecha entre ese indicador y una medición del mercado emergente se acerca a su nivel más amplio este año.
La razón por la que los inversores están siendo particularmente sensibles a las declaraciones de los funcionarios es que las políticas monetarias ultra-flexibles en Europa y Japón han provocado una nueva ronda de devaluaciones para fomentar la competitividad, conocidas como guerras cambiarias.
El euro anuló sus aumentos el 24 de junio cuando un funcionario del gobierno griego dijo a los reporteros que Tsipras había dicho que las reformas propuestas por él habían sido rechazadas.
La moneda única se estaba recuperando nuevamente horas más tarde cuando se supo que el líder griego en realidad había dicho que sólo algunos acreedores habían rechazado su propuesta.
El euro cayó 0,6% este martes hasta $1,11 cancelando el avance del lunes. La situación en Grecia se deterioró desde el fin de la semana pasada y ayer marca el vencimiento del plan de rescate actual del país así como también del plazo para un pago al Fondo Monetario Internacional.

Bloomberg