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Martes, 11 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


Ocho observaciones preliminares sobre las municipales

Vladimir de la Cruz [email protected] | Miércoles 10 febrero, 2016


 Quedan abiertas las interrogantes: ¿Regresa el bipartidismo tradicional? ¿Surgen los partidos cantonales como pequeñas alternativas?

Pizarrón

Ocho observaciones preliminares sobre las municipales

A pocas horas de finalizado el proceso electoral de las alcaldías, concejos municipales y distritales, e intendencias, y, sin tener los datos definitivos, ni el recuento aún total provisional, de las mesas electorales, avanzo algunas observaciones que aprecié del mismo.
1.- En estricto no se puede comparar este proceso electoral con los anteriores de alcaldes y de concejos municipales y distritales, más que de manera muy general. En las elecciones de 2002, 2006 y 2010 los alcaldes se elegían separadamente, en el mes de diciembre del mismo año electoral, de las elecciones nacionales, que incluían la de los concejos municipales y distritales, realizadas en febrero de esos años. Así, el nivel de participación y abstencionismo de la de concejos municipales y distritales hay que verlo en el resultado específico de las nacionales por cada cantón, y la de alcaldes en las de diciembre de esos años.
2.- Las elecciones nacionales de febrero de 2002, 2006 y 2010 impactaban en sus resultados todavía a las elecciones de alcaldes de diciembre, porque el partido que ganaba la Presidencia, en febrero, asumía el Gobierno el 8 de mayo, y hacía sentir su impulso en esas elecciones. Por eso, en 2002, el gobierno de Abel Pacheco logra 48 alcaldías, el de Óscar Arias, en 2006, y el de Laura Chinchilla, en 2010, logran 59 alcaldías cada uno, que son las que llegaron al 7 de febrero pasado y que terminan el 1° de mayo próximo.
3.- Las elecciones del 7 de febrero se hacen por primera vez en bloque de alcaldías, concejos municipales y distritales, e intendencias, separadas de las elecciones de diputados y de Presidente. Es a partir de aquí que se deben seguir comparando las de 2020, 2024 y así sucesivamente.
4.- En las elecciones de miembros de los concejos municipales y distritales de 2002, 2006 y 2010 pesaba en sus resultados el impacto de la presidencial y de diputados. Por eso la inmensa mayoría de sus integrantes descansaba en los partidos Liberación Nacional y Unidad Social Cristiana. Más del 90% de sus integrantes eran de estos partidos.
5.- Los concejos municipales eligen sus directivas y Presidentes el 1° de mayo, de manera que allí también se valora el peso del partido dominante en esos procesos electorales, como será de la misma manera el próximo 1° de mayo, que puede no corresponder la Presidencia del Concejo Municipal al partido del Alcalde que dirige cada cantón.
6.- En las elecciones nacionales de 2014 ganó el partido Acción Ciudadana, que tan solo había elegido seis alcaldías en 2010, y una escasa representación en los concejos municipales. Peor situación tenía el Frente Amplio en esas elecciones de 2010 de alcaldías, concejos municipales y distritales. Ambos partidos surgieron fuertes en las nacionales de 2014, uno gobernante con 13 diputados, el otro con nueve diputados.
7.- Las elecciones del 7 de febrero al estar separadas de las nacionales permitió sopesar la acción de gobierno y el trabajo legislativo de los partidos. Aquí se castigó fuertemente al Partido Acción Ciudadana que quedó reducido a una mínima expresión de gobiernos locales, al Frente Amplio cuyo número de votos permite proyectar tan solo un diputado y quizá uno más por subcociente, y al Movimiento Libertario y a dos partidos cristianos que los pusieron a dormir.
8.- Quedan abiertas las interrogantes: ¿Regresa el bipartidismo tradicional? ¿Surgen los partidos cantonales como pequeñas alternativas?

Vladimir de la Cruz