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Obesidad ataca a escolares
La enfermedad está aumentando en menores de 12 años y esto podría salirle muy caro al país. Las meriendas en sodas es uno de los factores que ponen en peligro la salud de los niños


Poca actividad física y una mala dieta son los principales causantes de que la obesidad y el sobrepeso en niños de 5 a 12 años hayan aumentado un 6% en los últimos 13 años en Costa Rica.
Esta situación responde a la combinación de una serie de factores relacionados con los cambios en el estilo de vida y los hábitos alimentarios de las nuevas generaciones.
Por ejemplo, merendar en la soda de la escuela puede traer graves consecuencias a la salud de los niños debido a la gran cantidad de comidas grasosas y la poca oferta de alternativas saludables.
La mayoría de estos establecimientos están repletos de frituras, refrescos azucarados y golosinas, y su venta no está regulada por el Ministerio de Educación Pública.
Esta situación ubica a los niños en riesgo de desarrollar problemas de salud que van desde sobrepeso y obesidad a diabetes, problemas en articulaciones y en la espalda, así como otras enfermedades que se dan conforme al crecimiento, como hipertensión.
De continuar estos malos hábitos se abre la puerta a altos costos en el futuro por los servicios de salud; en tratamientos relacionados con la obesidad como diabetes e hipertensión, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) invierte cerca de ¢50 mil millones cada año.
Este es un problema que el país no se puede dar el lujo de costear, no solo por los gastos médicos sino por la economía nacional.
La mitad de las personas con enfermedades crónicas relacionadas con la obesidad en el mundo están en años de productividad laboral, y las ausencias, accidentes e incapacidades, alcanzan hasta un 400% más de los costos del tratamiento médico, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Es por eso que se debe promover desde la niñez hábitos saludables, realizar una revisión de los alimentos que se ofrecen en las casas, en las sodas escolares, legislación al respecto y educación nutricional, según la Organización Panamericana de la Salud.
“Es necesario que los padres negocien con los niños, de ser el caso no enviar dinero. Lo ideal es que el niño lleve su comida de la casa, pero de no ser posible es necesario que alguien en la escuela pueda ayudar”, dijo Gloriana Arce, nutricionista del Centro de Nutrición Larisa Páez.

Silvia Pardo
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