Obama intenta completar paquete de rescate
Enviar
Obama intenta completar paquete de rescate


Washington -- El equipo económico del presidente Barack Obama intenta completar un plan de rescate bancario que pueda sumarse al paquete de estímulo de $825 mil millones que se negocia con el Congreso para aliviar la crisis financiera que se profundiza con rapidez.
Si bien aún no se han brindado detalles del rescate, personas familiarizadas con las deliberaciones dijeron que es probable que el paquete comprenda un programa de más de $50 mil millones destinado a detener las ejecuciones hipotecarias, a brindar nuevas inyecciones de capital a los bancos y medidas para manejar los activos tóxicos que afectan los balances de las entidades crediticias.

Los funcionarios “consideran que tienen que actuar con rapidez para llevar una sensación de calma y seguridad al mercado en el sentido de que el gobierno no va a permitir que este problema se descontrole”, dijo John Douglas, socio de la firma legal Paul, Hastings, Janofsky & Walker y ex asesor legal general de Federal Deposit Insurance Corp.
En su discurso de asunción, Obama instó el martes a tomar medidas “audaces y rápidas” para resolver la crisis que le ha costado a la economía casi 2,6 millones de empleos el año pasado, la mayor cantidad desde 1945. Las acciones bancarias cayeron el martes y llevaron el Promedio Industrial Dow Jones a su peor declinación en un día de asunción presidencial.
El presidente se reúne ayer con sus asesores económicos. Una opción que puede estar ganando terreno es combinar el establecimiento de un llamado banco malo para la compra de algunos activos tóxicos con garantías del gobierno para limitar las pérdidas de los que siguen en los balances de los bancos.
Sheila Bair, presidenta de FDIC, ha dicho que el efectivo del Programa de Rescate de Activos en Problemas (TARP por su sigla en inglés) puede contribuir a capitalizar el banco malo y que los bancos comerciales pueden aportar algo de dinero propio. Una posibilidad que se ha discutido es dar a las entidades de préstamo algún tipo de acciones en la nueva organización a cambio de sus activos en problemas.
Los bancos estadounidenses se muestran renuentes a prestar o incapaces de hacerlo luego de sufrir más de $700 mil millones de pérdidas y depreciaciones desde el derrumbe del mercado de hipotecas de alto riesgo en los Estados Unidos hace 18 meses. El endurecimiento del crédito, incluso después de que el gobierno inyectó miles de millones en los bancos del país, exacerba la recesión más grave desde la década de 1980.
Las pérdidas financieras de los Estados Unidos pueden alcanzar los $3,6 billones, lo que sugiere que el sistema bancario es “efectivamente insolvente”, dijo Mouriel Roubini, profesor de la Universidad de Nueva York, durante una conferencia en Dubai el 20 de enero. Estima que Obama tendrá que usar $1 billón de fondos públicos para impulsar la capitalización del sector.
Los principales asesores de Obama han dado señales de que cuando se distribuyan los fondos restantes del TARP se hará hincapié en que los consumidores y las empresas tengan acceso al crédito más que en ayudar a los bancos.
“Tenemos que efectuar una reforma fundamental en ese programa a los efectos de garantizar que haya suficiente crédito para respaldar una recuperación”, dice el candidato a secretario del Tesoro, Timothy Geithner, en la declaración que planea hacer ayer en una audiencia de la Comisión de Finanzas del Senado y a la que tuvo acceso Bloomberg News.
Hasta el momento, los Estados Unidos han inyectado más de $200 mil millones a los bancos a través del TARP, un fondo de $700 mil millones que el Congreso aprobó en octubre. Los colaboradores de Obama se vieron obligados a asegurar que se harían modificaciones al programa antes de que el Congreso liberara el segundo tramo de $350 mil millones de ese dinero.

Ver comentarios