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Martes, 20 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Nuevos aires en el Parlamento

Alvaro Madrigal [email protected] | Jueves 05 mayo, 2016


 Si los convenios que se fraguaron este 1 de mayo introducen al país en la vía de la solución de los problemas a los que se refiere esta agenda nacional, será tal fecha un hito destacable en el historial contemporáneo de la Asamblea Legislativa

De cal y de arena

Nuevos aires en el Parlamento

No todo está perdido en la Asamblea Legislativa, donde por años la falta de experiencia y de liderazgos, y la insurgencia de la mediocridad en los espacios donde deberían estar presentes los mejor calificados por aptitud política, pericia e integridad moral, han provocado la pérdida de confianza en nuestro Parlamento. Este 1 de mayo la Asamblea hizo patente que tiene capacidad para articular una amplia concurrencia de voluntades en torno a un acuerdo multipartidista comprometido con la búsqueda —ya impostergable— de solución a ciertos problemas que están haciendo crisis en las finanzas públicas, con efectos dañosos en el desarrollo económico y en empleo y pobreza. Parecía imposible construir la amplia plataforma política de apoyo que se forjó en torno al compromiso de erradicar los factores mórbidos que tienen las finanzas públicas cerca del colapso, a priorizar en la agenda de trabajo del gobierno la reconstrucción de la infraestructura nacional y regional, y a generar empleo (con énfasis en el empleo de los jóvenes) y reoxigenar la represión del fraude fiscal. Lo pactado no se pierde en elucubraciones reformistas sino que se ocupa de proyectos concretos ya en trámite parlamentario, que han padecido por años la inacción política. Hay 35 diputados comprometidos. Queda por ver qué actitud tomarán los demás y, sobre todo, si esta agenda de trabajo merecerá los buenos auspicios del Poder Ejecutivo. No veo en el Presidente de la República una deriva hacia el suicidio político, cual sería amarrarse hasta la sofocación a otras medidas imposibles de convocar los necesarios apoyos parlamentarios para convertirse en leyes. Al mandatario está sirviéndosele en bandeja un acuerdo nacional, que él podrá seguramente enriquecer y suscribir como ley de la República.
Afortunadamente la Asamblea encontró la fórmula idónea para llevar a su directorio una papeleta comprometida con ese acuerdo nacional, una vez que en la fracción liberacionista se advirtió que tenía a su alcance la presidencia aunque con la postulación de otro diputado. Sería mezquino desconocer la hábil jugada de carambola con que la fracción parlamentaria del Partido Unidad Social Cristiana, tras renunciar a posiciones, dejó que la bola rebotara en las bandas para posibilitar la elección del liberacionista Antonio Álvarez (la más inteligente y calificada de las opciones) como presidente y de los otros miembros de la mesa, carambola que consolidó el tránsito al acuerdo multipartidista. Si los convenios que se fraguaron este 1 de mayo introducen al país en la vía de la solución de los problemas a los que se refiere esta agenda nacional, será tal fecha un hito destacable en el historial contemporáneo de la Asamblea Legislativa, una expresión de evolución cívica de calidad que habíamos dejado de ver hace rato. Si los diputados están pensando en el triunfo en los comicios de 2018, a lo que aludió Álvarez Desanti en su discurso, tendrán que comprometerse a no echar por la borda los logros de esta sesión del 1 de mayo. Vendrían tiempos de buenas cosechas.

Álvaro Madrigal