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Puerto y tanques buscan duplicar capacidad de importación y almacenaje
Nuevo muelle será blindaje contra crisis petrolera

Ofertas para construir puerto se recibirán en marzo
Proyectos tendrán un costo superior a $100 millones



El recrudecimiento de conflictos en los países productores de petróleo y la limitada capacidad para procesar y almacenar los derivados del crudo, han llevado a la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) a emprender una millonaria carrera de inversiones con el fin de blindarse y garantizar el suministro de combustibles.
Solo para este año pondrá en marcha tres ambiciosos proyectos, cuyo costo superará los $100 millones, y que tienen como meta duplicar la capacidad de importación y almacenaje de seguridad.
Actualmente las reservas de combustible en el país alcanzan para abastecer la demanda durante 30 días. La proyección es que las nuevas obras puedan garantizar por lo menos dos meses, confesó Jorge Villalobos, presidente ejecutivo de Recope durante el Congreso Energético llevado a cabo la semana anterior.
El plan más ambicioso es la construcción de un puerto petrolero en Moín, contiguo al actual, con el cual se pretende recibir barcos con capacidad de 560 mil barriles. El actual alcanza para buques de alrededor de 220 mil barriles.
El próximo 28 de marzo está previsto recibir las ofertas de las empresas interesadas en la construcción de la obra. Hasta ahora, al menos 40 firmas han adquirido copia de la licitación pública.
Las compañías deberán contar con un patrimonio neto de al menos $15 millones y la ganadora adquiere el compromiso de construir, entre otras cosas, 200 metros de nuevo rompeolas, un canal de acceso y una plataforma de carga. Además deberá aportar la maquinaria y equipos necesarios para su operación.
La meta es que este proyecto esté concluido en julio de 2014.
“Hay dos grandes retos energéticos: abastecer la necesidad de combustibles y satisfacer la demanda eléctrica.
En el área de combustibles, al menos un 60% de la energía comercial que se utiliza viene del petróleo, pero Costa Rica no está preparado para enfrentar una crisis petrolera, por eso una de las medidas urgentes es mejorar la infraestructura que tenemos, necesitamos el nuevo puerto”, adujo Villalobos.
Las otras dos obras que se encuentran en marcha tienen que ver con el almacenaje de derivados del petróleo. La primera de ellas consiste en un megatanque que servirá para guardar el crudo liviano antes de ser procesado en la planta de refinación.
Este será el tanque más grande de su tipo en el país, con una capacidad de almacenaje de 200 mil barriles.
Las obras están a cargo de la empresa ISIVEN de origen venezolano, y se encuentra en su etapa final de construcción.
El último proyecto comprende la construcción de seis tanques “tipo salchicha”, que serán instalados también en el complejo Moín, para el almacenamiento de gas licuado.
En este caso la obra estará a cargo de la compañía española Felguera I.H.S.A., la cual comenzará los trabajos en julio de este año.
Este proyecto estará acompañado por la construcción de un tanque tipo esfera, el cual almacenará alrededor de 25 mil barriles de gas.

Luis Valverde
[email protected]
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