Nuevo milenio no ofrece empleos a “mileniales”
Los que tienen de 25 a 34 años enfrentan más dificultades para conseguir empleo que otros trabajadores. Bloomberg/LA REPÚBLICA
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Nuevo milenio no ofrece empleos a “mileniales”

 Los jóvenes se recobran de la adversidad más rápido que sus mayores, ¿cierto? No en lo que se refiere a los empleos estadounidenses. Transcurridos seis años desde que la economía estadounidense comenzó a crecer luego de la peor recesión desde la Gran Depresión, los que tienen de 25 a 34 años enfrentan más dificultades para conseguir empleo que otros trabajadores.
Esa es la nueva normalidad. Hombres y mujeres en el apogeo de su desarrollo físico y mental se sienten cada vez más frustrados en el mercado laboral precisamente en el momento que están destinados a lanzar carreras y formar familias.


Desde la primera recesión del nuevo siglo en 2001, la tasa de desempleo para estos jóvenes estadounidenses se ha mantenido más alta que la tasa global de desocupación, según datos recopilados por Bloomberg.
Lo más sorprendente es que la brecha es más amplia ahora que en 2009, en lo más profundo de la crisis financiera.
Esto constituye un indicador de que la recuperación económica no ha ayudado a los trabajadores más jóvenes como lo hizo después de las regresiones en el siglo XX, muestran datos de Bloomberg.
Tomemos la recesión de 1982. Al comienzo, afectó más a los trabajadores de 25 a 34 años. El desempleo correspondiente a ese grupo creció 2,37 puntos porcentuales hasta 9,6% en diciembre de 1983.
La tasa global subió menos -1,98 puntos porcentuales- y hasta un nivel más bajo de 9,6%. Luego las cosas se dieron vuelta para los de 25 a 34 años. Para diciembre de 1984, año en que fue reelecto el presidente Ronald Reagan, el desempleo entre los trabajadores más jóvenes había caído hasta 7,2%, por debajo de la tasa global de desocupación de 7,5%.
Lo mismo sucedió después de la recesión de 1992. Los trabajadores más jóvenes se vieron más afectados los dos años posteriores a diciembre de 1990 –y a continuación se pusieron al día con el resto un año más tarde. La tasa de desempleo del grupo más joven se mantendría más baja durante el resto del decenio.
Recién en diciembre de 2002 la tasa de desempleo para el grupo de 25 a 34 años (5,8%) subió por encima de la tasa global de desocupación (578%) y se mantuvo allí. En 2009, la diferencia se amplió hasta medio punto porcentual, 9,8% en comparación con 9,2%.
Es probable que no exista una causa única para esta persistente disparidad. Los economistas dicen que deriva del porcentaje creciente de personas mayores de 55 años que no se retiran, de un desplazamiento de los empleados a causa de las computadoras, de una movilidad limitada y una falta de los tipos de habilidades que buscan los empleadores.
Sea cual fuere la causa, no hay indicios de que esta característica crónica esté por desaparecer en los Estados Unidos del siglo XXI. Otros grupos etarios están avanzando en el mercado de trabajo.
Desde 2010, por ejemplo, las personas de 35 a 44 años que buscan trabajo han tenido un desempeño mejor que toda la población de buscadores de trabajo, según datos de Bloomberg.
A este grupo le está yendo mejor que en el siglo XX, cuando, al igual que los de 55 en adelante, todas las brechas en la tasa de desocupación estadounidense cayeron durante los años de auge.
Si sumamos a esto el conocimiento de que los estadounidenses que están alcanzando lo que antes se consideraba la edad de retiro se están convirtiendo en un mayor porcentaje de la fuerza de trabajo, los de 25 a 34 años probablemente enfrenten aún menos oportunidades.
Esta situación sombría contribuye a explicar por qué después de seis años de una recuperación despareja de la economía posterior a la crisis financiera, la Reserva Federal se muestra cauta a la hora de subir las tasas de interés.


Bloomberg
 


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