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Nueva York se prepara para llegada de Sandy
El huracán “Sandy”, con vientos de 120 kilómetros por hora, se enfilaba la noche del domingo hacia la costa este de EE.UU. y, previsiblemente, se cruzaría con un frente de baja presión que lo fortalecerá antes de tocar tierra el lunes por la noche en el área de Nueva Jersey u otros estados cercanos.
El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EE.UU. alertó que “Sandy” producirá inundaciones peligrosas en la costa central del Atlántico, incluido el brazo de Long Island y la zona del puerto de Nueva York.
Por ello, varios estados de la costa atlántica central y de Nueva Inglaterra ya han emitido alertas por fuertes vientos y la ciudad de Nueva York acelera los preparativos para hacerle frente.
Con sus vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora y rachas superiores, “Sandy” es ahora un huracán de categoría 1 sobre un máximo de 5 en la escala de Saffir-Simpson.
Este frente es particularmente amplio, ya que los vientos huracanados se extienden a 280 kilómetros del centro, mientras que a 835 kilómetros de distancia se registran incluso vientos equivalentes a los de una tormenta tropical.
“Las condiciones de tormenta tropical están extendiéndose a través de la costa de Carolina del Norte y se espera que vientos de fuerza galerna lleguen a lo largo de porciones de la costa del Atlántico medio, llegando a Long Island y la parte sur de Nueva Inglaterra el lunes”, advirtió el Centro Nacional de Huracanes.
Los expertos advierten de que son previsibles vientos huracanados en lugares de la costa estadounidenses entre Chincoteague (Virginia) y Chatham (Massachusetts).
Esto incluye la bahía de Delaware, la costa del norte de la península de Delmarva, Nueva Jersey, el área de la ciudad de Nueva York, Connecticut y Rhode Island.
Por lo que se refiere a las condiciones del mar, los expertos estadounidenses creen que “la combinación de una peligrosa marejada ciclónica y las mareas causará inundaciones en áreas normalmente secas cercanas a la costa, debido al aumento del nivel de las aguas”.
“Dada la gran extensión de los vientos asociados con “Sandy”, los elevados niveles del agua podrían durar múltiples ciclos de la marea, resultando en periodos repetidos de inundaciones costeras y en la bahía”, alertó igualmente el Centro de Huracanes.
Ante este panorama, Barack Obama, candidato a la reelección por el Partido Demócrata, y su rival republicano, Mitt Romney, suspendieron sus actos de campaña y reorganizaron su agenda electoral.
Romney decidió cancelar todos los actos que tenía previstos ayer en Virginia y dirigirá sus últimos esfuerzos antes de las elecciones del 6 de noviembre al estado de Ohio, donde las encuestas le dan una ligera desventaja.
Obama tampoco pedirá voto en Virginia el lunes por la noche y ha cancelado un evento el martes en Colorado, otro de los estados en los que deshacer el empate técnico de las encuestas será clave para decidir quién será el nuevo presidente de Estados Unidos.
Por otra parte, las autoridades de Nueva York decretaron ayer la evacuación de algunas zonas bajas de la ciudad y el cierre de las escuelas este lunes ante la llegada del huracán “Sandy”.
Los ciudadanos que no evacúen esas zonas “no sólo ponen en riesgo su vida, sino que ponen en peligro a los miembros de los servicios de rescate”, afirmó el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, en una rueda de prensa en la que anunció las medidas.
La evacuación afecta a las partes bajas de la ciudad, más expuestas a las posibles inundaciones que podrían tener lugar con las fuertes lluvias que se esperan a causa del huracán.
Asimismo, el estado de Nueva York cerrará el transporte público de la Gran Manzana y sus alrededores a partir de ayer en la noche, para evitar daños y posibles víctimas por el huracán anunció el gobernador, Andrew Cuomo.
Los metros, autobuses y trenes de cercanías de la Autoridad Metropolitana de Transportes dejarán de funcionar de forma progresiva por un período indefinido, ya que su reapertura dependerá de la evolución de la tormenta, explicó Cuomo en un comunicado.
El gobernador añadió que la decisión no ha sido fácil, pero recalcó que “la prioridad” es garantizar la seguridad de la población, por lo que “la mejor forma de lograrlo” es haciendo que estén fuera de peligro antes de que lleguen los vientos huracanados.

Nueva York/EFE

 

 

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