Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 14 Octubre, 2016

Los viajes por el mundo ponen zíper a los dirigentes

El asunto es muy simple.

Es un tema de valores.

O los tenés; o no los tenés.

Si los tenés, nadie va a comprar tu silencio por un viaje en avión.

Si no los tenés, quedarás embriagado por el estilo de vida que te da tu nueva posición y entonces le venderás el alma al diablo.

Llegaste al Comité Ejecutivo de la Federación Costarricense de Fútbol por méritos propios, porque has hecho carrera como dirigente, por amistad, por servilismo, por capacidad o por dedo. Sea como fuera, ya estás sentado ahí ocupando cargo de director. No importa el puesto: sos federativo.

Tenés el pasaporte al día y la visa americana a derecho.

Selecciones nacionales Sub-17; Sub 19; Sub 21; la Olímpica, la Mayor, las femeninas se preparan y se alistan para foguearse y competir en todas partes del mundo. En cada viaje se ocupan delegados.

Muchacho…y es aquí donde te compran.

De pronto te subiste a un avión y viajas a Zúrich, a Río de Janeiro, a Marruecos, a Tokio, a Malasia, a Chile y vuelves a Sao Paulo, a Ginebra, a París y el jefe de turno te aprueba hoteles, gastos de representación y viáticos.

Te das cuenta de que tu vida cambió; que habitas un mundo mágico y que de no ser por tu puesto de federativo, jamás de los jamases podrías pagar de tu bolsa esos lujos.
Pero, eso tiene un precio.

Tu silencio.

No ves nada; no sabés nada y aquí no ha pasado nada; el fiscal no fiscaliza; el tesorero no pregunta; el secretario no lleva las actas al día y el resto son pura mantequilla.

Denunciar estos silencios cómplices desde 1988, a Gaetano Pandolfo le ha costado sangre.

Nos condenaron a prisión; perdimos amistades queridas y valiosas que no aceptaron nuestras críticas, porque fuimos duros e inclaudicables con decenas de federativos que con tal de no perder ese estilo de vida rico y abundante, no cumplieron con sus funciones en la Casa de los Sustos.

El mandamás de turno compró sus silencios con excelsas y motivantes regalías. Sí hubo un grupo completo de dirigentes que antepuso sus valores al avión pero duró muy poco. Fue el que presidió por pocas semanas don Federico Vargas Peralta.

Trepe usted a un avión gratis a un tico y callará por siempre, máxime si los viajes no son a Managua, Panamá o Belice sino a lugares exóticos. Entonces, el que calla otorga.
Corrupción por omisión y punto.