Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 7 Octubre, 2016

 

Pablo Salazar sobrevive a una feroz competencia

El mejor jugador del clásico provincial entre Alajuelense y Herediano ganado por el Team 1-0 fue Pablo Salazar, pero no porque anotó el único gol del juego, que lo meto yo, sino por su destacado desempeño defensivo durante todo el partido.

Si le damos un seguimiento individual al trabajo del defensa central del campeón nacional en este juego, tendremos que aplaudir a rabiar sus decisivas intervenciones.

Pablo Salazar tiene 33 años, se formó en las divisiones menores del Alajuelense y debutó en primera división en 2002 jugando a préstamo con Santa Bárbara; de 2003 a 2005 defendió al Cartaginés y luego fue figura sólida de la Liga de 2006 a 2010.

Como lo acostumbran mucho en el Alajuelense, a Salazar lo soltaron o algún técnico con “mucho olfato futbolístico” lo soltó, o no le pagaron lo que pedía y Pablo se fue a campeonizar con Liberia en 2009.

Tras un breve paso por la UCR, recaló en el Herediano en 2012, sobrevivió a la época de las vacas flacas, se fue al fútbol mexicano donde los medios de comunicación deportivos nacionales no le siguieron el paso y regresó supuestamente a ser banca del Team.

Con su número 21 a cuestas, Pablo estuvo en la reserva un par de partidos, pero apenas Hernán Medford le regaló unos minutos, ya nadie lo bajó de la estelaridad. Tricampeón nacional con el Team, es una figura consagrada de la zona central de los rojiamarillos donde se ha dado y se da una competencia limpia y feroz.

Solo repasemos nombres de jugadores que el técnico Medford ha utilizado en esa zona, para valorar más la sobrevivencia de Salazar: Dave Myrie, Allan Miranda, Keyner Brown, Luis Omar Hernández, José Miguel Cubero, Leonardo González y ahora Johnny Acosta.

A pesar de su enorme desempeño y regularidad como defensor del monarca, Pablo Salazar no suma suerte como seleccionado nacional. Con trayectoria en selecciones menores y olímpicas, con recorrido en Copa de Oro y algunas eliminatorias mundialistas, el actual técnico Óscar Ramírez lo ha convocado más como emergente que como habitual en sus listas y a la hora buena, Pablo es desenchufado. Lo llaman a entrenar pero no lo suben al avión a pesar de que con Herediano, en cada fecha y con cada título, Pablo demuestra que tiene condiciones y calidad para estar en ese equipo de todos.