Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 8 Septiembre, 2015

Cuando se juega con línea de cinco, usualmente el director técnico sacrifica a un delantero. Lo hizo Óscar Ramírez ante Brasil. Costa Rica jugó un 5-2-2-1 o un 5-4-1 depende la ubicación en zona de máquinas de Tejeda, Celso, Ruiz y Venegas. En ataque en solitario, Marco Ureña.
Reconocer en conferencia de prensa que a la Selección Nacional le faltó profundidad y repasada la fría estadística que le arrojó en el rostro a toda la delegación criolla el negativo dato de que no se hizo un remate a marco, obliga al estratega nacional a mover sus fichas esta noche como local y frente a Uruguay, para ver cómo pone a funcionar su línea de ataque.
Escribimos esta Nota sin conocer la formación de Costa Rica, por eso nos aventuramos a adelantar que vemos difícil que el Macho renuncie a la línea de cinco en defensa y menos a su par de volantes tapón, Tejeda y Celso. Puede que jueguen otros hombres, como Francisco Calvo, Junior Díaz o David Guzmán pero esas ocho piezas de retaguardia que incluyen al portero Esteban Alvarado no se van a mover.
Entonces, para mejorar en ataque el peso de la obligación recae sobre Bryan Ruiz, Johan Venegas y Marco Ureña, titulares contra Brasil o las variantes que pueda ordenar don Óscar para esta noche, si recurre a figuras como Joel Campbell, Daniel Colindres y Deiver Vega, dado que Álvaro Saborío ya no está en el grupo por lesión.
Juntar a Campbell con Ureña ha dado buenos resultados; son pícaros, veloces y se entienden. Habría que sacrificar a Venegas. Esta es una opción.
Otra es empezar contra Uruguay como se terminó ante Brasil, con dos delanteros que juegan juntos en el Saprissa e igual se complementan y conocen: Daniel Colindres y Deiver Vega. No serían titulares Venegas y Ureña.
Estamos “banqueando” a Johan partiendo de la premisa de que Bryan Ruiz será titular, dado su magnífico desempeño del sábado anterior. Pero también y conociendo lo estudioso que es Ramírez, puede que en este fin de semana libre haya estudiado los ajustes que necesita su máquina para carburar mejor en ofensiva con las mismas piezas, y arranque ante los charrúas con la misma formación.
Algo hay que decidir, porque no creemos que a la afición le agrade otro partido de la Sele sin inquietar en lo más mínimo el marco de enfrente y menos en el Estadio Nacional.

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