Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 13 Octubre, 2012


El partido con El Salvador y la victoria por la mínima fue perfecto para Jorge Luis Pinto.
Así es como le gustan; así es como los prepara.
Al colombiano le encanta sufrir y pone a sufrir a una nación completa.
Conquistado el triunfo, se vanagloria.
Pareciera que el resultado y sus argumentaciones personales lo respaldan.
Costa Rica salió viva del infierno.
Así decían las pancartas de recibimiento de los anfitriones.
¡Ticos culeros, bienvenidos al infierno!
Era un partido difícil; se jugaba directamente una enorme posibilidad de despedirse del Mundial en Brasil; todo estaba en contra.
Estaban las cosas en contra por las pobres presentaciones de la Tricolor frente a la propia escuadra salvadoreña y ante México, cuando Costa Rica fue local; estaban las cosas en contra por la posición de los dos rivales en la clasificación; estaban las cosas en contra por el entorno caliente, encendido, pasional, enchufado en alta tensión por la afición local, ansiosa de mirar a su amada Selecta en otro Mundial.
Bajar al infierno y no morir en el intento, Pinto lo sumará como logro; vencer de visita en un partido calificado de alto riesgo por la FIFA, duplica el logro de nuestro entrenador.
Que Keylor Navas no haya sumado una sola acción apremiante, lo apuntará el estratega colombiano como éxito a su gestión.
Haber salido intactos del Estadio Cuscatlán, con los tres puntos; con la clasificación a la hexagonal prácticamente asegurada; con una mejora notable del grupo en concentración, entrega, pundonor, sudor al servicio de la causa, creemos nosotros que por ahora no debe dar paso a cuestionamientos ni comentarios negativos.
Personalmente no creí que se fuera a ganar, me había apuntado al empate, seguro de que se lograría la clasificación el próximo martes y así lo analizamos en las Notas previas a esta confrontación.
Y no se empató. Se ganó.
Y se ganó en un partido táctico hecho a imagen y semejanza de nuestro señor entrenador.
El disfruta de partidos como el de anoche; lo vuelven loco, lo maravillan; aprecia y valora situaciones del juego que los demás mortales ni vemos, y quizá ni entendemos.
Pinto lo planificó a su manera; le salió a su manera y triunfo a su manera; solo él sabe si El Salvador no se vio bien, porque su estrategia le cortó las alas o por ser un seleccionado de poco nivel.
¿Ganamos algo este viernes analizando esto último?
Dejémoslo para después.

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