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Viernes, 16 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Miércoles 19 septiembre, 2012



El 23 de junio de este año, los Indios de Cleveland, el equipo de mis amores, ocupaban el primer lugar de la División Central de la Liga Americana, con 37 victorias y 33 derrotas.
Casi un mes después, el 26 de julio, la Tribu derrotó al as de pitcheo de los Tigres de Detroit, Justin Verlander, y se puso a 3,5 juegos del líder entonces de esa División, los Medias Blancas de Chicago. Las posibilidades de llegar a la postemporada estaban abiertas.
Sin embargo, llegó el desplome; un derrumbe histórico dentro de la organización de los Indios, muy difícil de explicar, aun ahora que restan 15 días de competencia regular. De los últimos 47 partidos, la Tribu solo ganó diez y perdió 37, con unos números negativos impresionantes que rompieron varias marcas internas del club.
Desde ese 26 de julio, Cleveland sufrió cuatro rachas en que perdió cinco partidos seguidos y dentro de este desastre, la más larga y espantosa que sumó 11 derrotas seguidas del 27 de julio al 7 de agosto.
Solo les faltó a los discípulos de Manny Acta una derrota más para empatar la peor racha de reveses en la historia de la organización (12 en 1931). En esa cadena infernal de tropiezos, la Tribu permitió 95 carreras, que es la mayor cantidad para un equipo de los Indios desde 1938.
De estas 11 derrotas, nueve fue jugando como visitantes y fue la primera vez en 112 años de historia de la franquicia que esto sucede.
Para sumar más sonrojo a los seguidores de la Tribu, en agosto de esta temporada, los Indios solo ganaron cinco juegos de 24, el peor récord del equipo en un mes calendario desde su fundación. En los últimos 30 años solo dos equipos, los Cachorros de 1999 y estos Astros de 2012, perdieron 24 juegos en un solo mes.
A lo largo de los últimos 47 partidos, que se remontan a ese 26 de julio, la rotación de los Indios fue de 8-29 con una efectividad de 6.77, la peor en las Grandes Ligas.
El promedio como equipo fue de 5.53 (era) la más alta de la temporada y el promedio de bateo de la Tribu con corredores en posición de anotar también ocupó el último lugar en la Liga Americana.
El colapso de los Indios fue histórico, traumático y total; lo peor, inexplicable, porque no son tan malos como parecen y se los dice un fanático que se los sabe de memoria. Hoy Cleveland está hundido en el sótano de su División, a 19 juegos del líder, Chicago.
¡Ni modo; a seguir sufriendo!

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