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Lunes, 12 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 02 julio, 2012




Desde luego que me siento abrumado por la goleada que sufrió Italia, equipo del que soy fanático, en la final de la Eurocopa.
En la portada de este suplemento (página 40), pretendí analizar el desarrollo del partido, desde luego que reconociendo la clara superioridad de la selección española en el juego, la contundencia de su fútbol y la justicia de su triunfo.
No existe ningún argumento que sea capaz de manchar el extraordinario desempeño de la Furia Roja, pero un fanático buscará desahogarse en un vano intento de buscarle tres pies al gato y hallar algún detalle que permita encontrar causas que derivaron en esa catástrofe.
Primero, no me gustó la formación de Prandelli en defensa; sentó al mejor defensor que tuvo Italia en el torneo, el marcador de punta por la izquierda, Federico Balzaretti e improvisó en esa posición a Giorgio Chiellini, que si bien es cierto ha jugado ese puesto, sabemos que en la Juventus y en los dos primeros partidos de la “azurri” en este torneo, fue central. Chiellini es central; además viene de una lesión, no está recuperado físicamente, fue responsable del primer gol de España, al no poder ni siquiera tocar a Fábregas e impedir el centro a Silva (1-0), cuando todos sabemos que Chiellini es un tractor. En esa acción se lesionó, entró Federico y el técnico perdió un cambio, que en el cierre se pagó muy caro.
Ahora, jugando de director técnico, es fácil apreciar que España la toca y la toca y luego meten el filtro al corazón del área para que alguno defina. Ayer, los cuatro goles de la Furia fueron en la nariz de Buffón, todos cercanos al punto de penal.
Entonces...¿no es mejor jugar con líbero o tres centrales?
¿No era más lógico que Prandelli repitiera la retaguardia con la que frenó a España en esta misma Eurocopa? ¿Recuerdan?
De Rossi de líbero; Bonucci a su derecha y Chiellini a su izquierda. Si Chiellini no estaba en forma, pues Barzagli.
También se equivocó el estratega azul en las dos variantes para el segundo tiempo; el ingreso de Thiago no tenía ninguna razón de ser si se iba perdiendo y Montolivo era una ametralladora.
Falló don Césare en el partido principal y le facilitó a España un triunfo y una corona que, desde luego, hubiera ganado de cualquier manera, pues es hoy un seleccionado muy superior al italiano, llanto de Tano aparte.

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