Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 10 Octubre, 2011


Ensalada de temas.
Me agrada muchísimo que en los tres últimos partidos del campeonato, a los que he tenido que dar cobertura, los arbitrajes han sido casi excelentes. Como la excelencia es escasa, los hemos calificado como muy buenos y repaso que esas mismas calificaciones abundan en las reseñas de otros colegas. Esperamos confiados que esta reactivación que se presenta en el arbitraje criollo continúe.
Dos detalles sobre los periodistas que llegamos a “pata” al Estadio Nacional.
Urge que se defina una sola puerta de ingreso.
O se entra por el Chicote o se entra al frente de Canal 7.
En cada partido el organizador o anfitrión de turno, selecciona para los periodistas que llegamos a pie y no tenemos “patas” para meter nuestros carros, una puerta de entrada distinta y nos ponen a bailar de un lugar a otro. Recuerden que la prensa va al Estadio a trabajar y no a divertirse y perdemos minutos valiosos mientras nos indican por donde ingresar.
Otro detalle.
En los palcos de prensa no ubican sillas.
Entonces… ¿para qué palcos?
Solo en los juegos de la Selección Nacional ponen sillas y ya van dos ocasiones que llegamos al palco de prensa y no tenemos donde sentarnos. ¿Qué pasa?
Ayer no pusieron sillas en el palco que está a mano derecha de donde salen los jugadores.
Cambiemos de tema.
Oscar “Macho” Ramírez manifestó recientemente que en su equipo todos son titulares.
Sin embargo tiene archivados a Cristian Lagos, al argentino Mauro Castro; a Carlos Clark y a Jorge Davis y al primero no lo mete ni en el minuto de silencio, a pesar de que sus jugadores están “embotados”.
Si no confía en Lagos dígalo y mándelo a la gradería, porque verlo sentado y sin oportunidad en algunos juegos donde la Liga se ve ofuscada y descontrolada, como ante Orión y Belén, eso de que todos son titulares suena a palabra hueca.
Ayer Luis Antonio Marín estuvo en el Estadio Nacional.
Esperamos que haya seguido el buen fútbol de varios jugadores belemitas, por aquello del reporte al jefe. Jairo Arrieta pasó a la historia como el primer jugador del Saprissa en anotar en el nuevo Estadio Nacional.
Y la excusa que dio ayer Alexandre Guimaraes para justificar el pobre desempeño de su equipo, fue para ponerse a llorar. Le echó la culpa del gris desempeño a la cancha del Estadio Nacional, después de que hace una semana ganó con solvencia en un potrero limonense con temperatura de infierno. Amén.

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