Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 31 Agosto, 2011


Lo primero que hizo Ricardo La Volpe cuando llegó a Costa Rica, fue contratar a un periodista deportivo y pagarle su salario, con el fin de que la prensa deportiva no lo molestara.
Para entrarle al arrogante argentino, había que pasar el filtro de su encargado de prensa y fue así que en los diez meses que permaneció en Costa Rica, porque trabajar es otra cosa, decenas de entrevistas se quedaron pendientes. De manera que una de las prioridades del entrenador fue ponerle un muro a la prensa.
Todo lo contrario a Badú.
He considerado, y lo expreso no como periodista deportivo sino como “bicho” humano, que es un error de los técnicos ponerse en contra del trabajo de la prensa apenas asumen funciones. Un entrenador inteligente se gana a los periodistas en lugar de ubicarlos en las primeras de cambio, en la acera de enfrente.
Con don Valdeir, y hay varios similares a él, aunque son franca minoría, usted conversaba a la hora que fuera, en su casa en Alajuela con todo y lora; en el estadio o en una soda. Badú siempre estuvo disponible para la prensa, como lo están siempre Pep Guardiola, Javier Aguirre, Javier Delgado, Marvin Solano, Vinicio Alvarado, Orlando de León, Marcelo Herrera, Carlos Restrepo, Héctor Núñez y unos pocos más.
Lamentablemente, una inmensa mayoría de técnicos ven a los periodistas como enemigos de su trabajo, sienten que se contaminan si entran en confianza con el gremio y los aíslan con lo que, digo yo, cometen un grave error.
Lamentablemente, don Jorge Luis Pinto, que según parece, será el nuevo timonel de la tricolor, pertenece a este segundo bando y sus relaciones con la prensa han sido siempre ásperas. Esto nada tiene que ver con su capacidad.
Consideramos al colombiano como el técnico ideal para asumir el mando de la Selección Nacional, recordando, para que no se nos olvide, que el problema de nuestro seleccionado pasa más por la baja calidad de nuestro fútbol que por la capacidad del entrenador de turno, pero sus relaciones con los periodistas no son tan abiertas como se deseara.
Ganarse con un trato respetuoso, profesional y amigable; con inteligencia y sentido común, al cuarto poder de la República, no será un mal negocio para ningún entrenador en cualquier parte del mundo. Son los La Volpes, los Hugo Sánchez, los Mourinho quienes chocan con piedra, porque una prensa maltratada es roca dura y fuerte.

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