Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 5 Febrero, 2011


Al Cartaginés le urge dar un golpe de efecto en el presente campeonato, para que el resto de los mortales que no sean sus ciegos fanáticos, lo vuelvan a ver con ojos de protagonista.
Una pírrica victoria ante la Universidad y una cadena de tres empates, es un recuento muy modesto para una escuadra con un excelente director técnico: Johnny Chávez y buena y reforzada planilla. Cuando escribimos los pronósticos del campeonato, hablamos de las dificultades que podía presentar el Cartaginés, que serían más mentales que futbolísticas. Llegar a semifinales en la temporada pasada, obligaba al cuadro de la Vieja Metrópoli a buscar la final en el nuevo certamen y ese peso, con esa afición tan lastimada por la falta de título, se podía tragar al grupo. Hasta la fecha, pareciera que está sucediendo lo segundo.
Los discípulos de Chávez no se han soltado y la nómina es bien buena; ahora arribaron Carlos Johnson, Pablo Brenes, Paolo Jiménez; tienen una defensa sólida; a uno de los mejores medios de marca del país, Esteban Granados; aún no mueve redes Diego País; este equipo tiene que resucitar y el tener al frente al Herediano este fin de semana parece el partido perfecto para reactivarse y decir ¡Cartago vive!
Esto porque los florenses vienen de darse el lujo de hincar al Saprissa en Tibás, en un partido donde se lució de cabo a rabo en el dispositivo táctico el entrenador Alejandro Giuntini, quien como estratega, planificó un juegazo.
Siendo visita y arrastrando un estigma de que Herediano no ganaba en La Cueva desde la prehistoria, el equipo de los “melenudos” jamás se escondió, nunca metió el bus, pero no regaló medio metro de zacate al enemigo. Esto se llama pizarra y planificación.
Entonces con el Herediano en la cúpula de la cresta, amarrada muchísimo más la paz entre sus seguidores y el cuerpo técnico, este partido en el Rosabal Cordero se presenta como la más propicia de las oportunidades para que el Cartaginés dé un golpe de mesa y si puede, termine con el único invicto del campeonato.
Los brumosos residen en un grupo muchísimo más complicado al que habitan los florenses; los cinco rivales del Cartaginés son candidatos a clasificarse, cosa que no sucede en la otra acera con Brujas, Santos y la UCR como compañeros de viaje.
Entonces, brumosos. ¡Ahora o puede que nunca!

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