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Jueves, 21 de marzo de 2019



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Jueves 17 junio, 2010



¿Cuántas veces habrá repasado Ottmar Hitzfeld el vídeo de la final de la Champions entre Inter y Barcelona?
¿Cuántas veces lo habrá detenido al lado de sus defensores Lichtsteiner, Senderos, Grichting (un número 13 extraordinario, para mí la figura del partido), Ziegler, Inler, Huggel y Fernandes, los hombres de su retaguardia, para darles las indicaciones de cómo se debe parar una muralla elástica para frenar a un equipo que se asemeja al Barcelona, pero sin Lionel Messi?
Porque, tomada la decisión de plantar a su seleccionado exactamente igual que el Inter en el Nou Camp, el estratega germano al ordenar que el balón sería entregado a los españoles, pero estos no podían traspasar la barrera defensiva, sin duda que en las prácticas, tuvo que planificar un trabajo fuerte, ordenado y científico.
Cada uno de los futbolistas suizos sabía lo que tenía que hacer, pero sobre todo, sabía que no podía fallar; un solo despiste en el orden defensivo y los dos Xavi, Silva, Villa o Iniesta harían fiesta en el área helvética. Había que jugar al centímetro y por eso, no sé si lo notaron, cuando Senderos se lesionó para dar paso a Von Bergen, el veterano defensor de Suiza salió casi llorando, no por el dolor de su lesión, sino porque presumía que el orden perfecto de la defensiva, se podía quebrar con la variante. Suiza, a la hora de ese cambio en el minuto 35, jugaba un partido perfecto en defensa y cualquier alteración al orden, podía tener fatales consecuencias. Senderos lo olfateó, pero para suerte de su equipo, el reserva Von Bergen siguió con la perfección en el trabajo.
Mourinho le halló la horma al zapato del Barcelona; regálenles el balón, pero no los dejen pasar y ayer Hitzfeld hizo exactamente lo mismo.
España tuvo la pelota, pero su chiqui-chiqui no sirvió para nada, tanto es así, que salvo el achique del portero Benaglio ante el inteligente ingreso de Piquet y una entrada vertical de Villa, la gran ocasión de gol de la furia vino con el mortero distante de Xavi Alonso que estremeció el palo horizontal, una acción fuera del área.
El orden táctico de Suiza fue impresionante; la jugada individual de Derdiyok, cuando le quebró la cintura a Piquet y a Puyol para rematar al palo, ya con Casillas vencido, también, impresionante.
Tras la derrota de España, habrá que ver en donde se meten los analistas sus vaticinios.

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