Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 28 Mayo, 2010


Cada loco con su tema.
“La nieve revoloteaba esa noche inclementemente, mientras avanzábamos a pie por la sétima avenida hacia el histórico Carnegie Hall de Nueva York.
A pesar del frío y de la descomunal tormenta blanca, el pequeño grupo tico integrado por fanáticos de la música, se había dado cita en la urbe neoyorquina para oír al sexagenario e insigne pianista norteamericano de origen polaco Emanuel Ax.
“Su Majestad” Emmanuel Ax, como se me antojó apodarlo y decírselo, así en persona, después del recital”.
Guido Sáenz. La Nación.
Título: “Nevado tributo en el Carnegie”.
“Hacía un frío del carajo mientras corríamos por la quinta avenida en busca del cruce a la Gran Central.
En la estación subiríamos a la línea 7, que se detendría en la 162, al puro frente del nuevo Yankee Stadium.
A las 6 p.m. se iniciaba el segundo partido de la Serie que inauguraba el nuevo y majestuoso coliseo en el año 2009, entre Yanquis e Indios de Cleveland.
No tocaba Emmanuel Ax, pero lanzaba C.C. Sabathia.
Los fanáticos ticos por el béisbol no logramos conseguir boletos para el día inaugural”.
Gaetano Pandolfo. La República.
Don Guido, hombre culto, buen amigo, viaja por todo el mundo visitando museos, teatros, galerías, salas de arte, ejerciendo de curador en París, invitado de honor por artistas de renombre universal, renacentista, pianista, actor, pintor, hombre que trascendió y dejó huella.
¿Puede algún costarricense imaginarse a Guido Sáenz sentado en el Yankee Stadium, comiéndose un buen perro caliente gigante y aplaudiendo los jonrones de A-Rod, Jeter y Texeira?
¿Qué haría Tano, en el Carnegie Hall, después de escuchar a Emmanuel Ax, interpretar la Polonesa-Fantasía Op.61 escrita por Chopin hacia finales de su corta vida?
Desde luego que aplaudir, por buen gusto, buen oído musical y educación, pero…
Prefiero y me quedo con el Grand Slam de Grady Sizemore, jardinero central de mis queridos Indios, primero que se conectó en el nuevo estadio de los Mulos, en aquel juego que la Tribu ganó por más de 20 carreras y en que —regalo de Dios—, pude estar presente.
Un abrazo a mi querido Guido a la distancia, precioso ese artículo sobre Emmanuel Ax y lo sucedido con Victoria Mushkatkol, que he guardado en mi archivo personal.
Pero, no hay ninguna duda…
Cada loco con su tema.

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