Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Martes 20 Abril, 2010


El extraordinario desempeño de los deportistas costarricenses en los Juegos Centroamericanos cuyas sedes se combinaron entre El Salvador y Panamá, tiene nombre y apellido.
La caída de Jorge Nery Carvajal.
Quitar a este hombre de la presidencia del Comité Olímpico Nacional, fue un trabajo tan monumental, como la propia construcción del nuevo Estadio Nacional.
Osvaldo Pandolfo, en su función de presidente del Instituto Costarricense del Deporte, se compró la primera bronca; un equipo de profesionales en diferentes campos que trabajaron a su lado, ayudó a la segunda.
¡Qué salado el deporte costarricense!
En uno de sus mejores momentos, le cortaron la cabeza.
¡Cómo se había avanzado en Juegos Nacionales, Juegos Estudiantiles siendo sede de los Centroamericanos, la limpieza en altos mandos del Icoder; la fumigación en el seno del Comité Olímpico, la ayuda económica y seguimiento desde diferentes ángulos a atletas de alto rendimiento; el aumento económico, mínimo, pero aumento al fin a las asociaciones y federaciones deportivas!
Entrega de materiales deportivos; mejora en infraestructura en diferentes cantones, el nuevo gimnasio de Limón; el patinódromo; la confianza de los deportistas en la dirigencia actual; sin mencionar la obra magna, el Estadio Nacional, que permite que Costa Rica se atreva a solicitar la sede de los Juegos Centroamericanos.
En fin; demasiado en tan poco tiempo y siempre presente la promesa de mejorar; de que todavía falta; de que tenemos que copiar los ejemplos de El Salvador y Guatemala, cuyos políticos le han inyectado millones de millones de dólares al deporte.
Esas 200 medallas y un poco más que conquistaron los atletas costarricenses en Panamá; esas 66 medallas de oro, son resultado de un trabajo; son consecuencia de que se logró finalmente un entorno limpio y propicio para que el Icoder y el CON trabajaran unidos en beneficio de los deportistas.
Una ocurrencia; un capricho de género; una obsesión de que tenía que ser una mujer la nueva conductora del deporte costarricense, sin interesarse para nada en lo que se estaba haciendo, corta de tajo esta etapa tan constructiva para el deporte nacional, al ser guillotinada la cabeza de quien lideró responsablemente este enorme movimiento.
¡Un paso en falso tan monumental y gigantesco, idéntico al valor de esas 66 medallas de oro ganadas en los Juegos!

[email protected]