Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 13 Enero, 2010



Si los clubes chicos quieren jugar de grandes, sus aficiones deben comportarse como tales.
En el Torneo de Invierno se quedaron al garete los seguidores de Saprissa y la Liga en primer término, pero al rato fueron eliminados Herediano y el Cartaginés, y se metieron a la gran fiesta Brujas y Puntarenas.
Los aficionados chuchequeros llenaron el Lito Pérez en el juego de ida y por centenares colmaron el Cuty Monge en el partido de vuelta.
Brujas jamás había tenido tantos aficionados apoyándolo, como en la final con los naranjas.
Entonces, la gran interrogante para la fecha inicial del Verano este fin de semana, será analizar el comportamiento de este par de “barras” hacia sus respectivos equipos, para saber si están germinando un par de clubes grandes o lo de la final fue un simple alegrón de burro para sus dirigentes y jugadores.
Decíamos en nuestra Nota de ayer que los seguidores de Brujas y Puntarenas, con su respaldo a su equipo en la final del torneo anterior, habían asumido un gran compromiso con el club de sus amores, porque firmaron una obligación moral para respaldarlo en el nuevo certamen.
La prueba de fuego y la hora de la verdad, se dará este fin de semana, cuando los campeones nacionales reciban al Santos y Puntarenas viaje al Fello Meza.
Si Brujas quiere convertirse en un equipo grande, necesita que los centenares de aficionados que llenaron un sector de la gradería popular de el Cuty Monge lo vuelvan a hacer, porque si vamos al juego y de nuevo miramos solo a las novias y esposas de los futbolistas monarcas, desde luego que será todo un retroceso este arranque de los hechiceros hacia su consolidación como grande.
Igual Puntarenas; vamos a ver si se forman las caravanas de seguidores naranjas para que estén en Cartago apoyando a su equipo como lo hicieron en la final. De lo contrario, habrá que reconocer con tristeza, que el apoyo masivo de los chuchequeros a su club, fue únicamente porque estaban en la final y no por verdadero amor a la camiseta.
Los grandes son grandes en las buenas y en las malas; con frío y con calor; al inicio y al final del campeonato. La euforia que vivieron los fanáticos de Brujas y Puntarenas, debe seguir, debe amarrarse y debe continuar; solo por esta ruta llegan ascenso y éxito.

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