Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 20 Noviembre, 2009



¡Asesino del área!
Así le dice Marcelo Tulbovitz a Alvaro Saborío.
Mirando al “asesino” mandar al carajo la última oportunidad del fútbol de Costa Rica de clasificarse al Campeonato Mundial, no solo se pegaron en mi recuerdo jugadas idénticas en las que Hernán Cabalceta, Chano Campos, Farachín Alvarado, Rubén Jiménez, Cuico Bejarano, Leonel Hernández, Javier Jiménez, cruzaban el zurdazo a la red en lugar de pegarla como cualquier panzón mejenguero de fútbol cinco, sino que entresaco del contexto, extraigo del fracaso; atrapo del cesto de la eliminación esa acción postrimera, y repaso que si don Alvaro anota, mis amigos, todos los mares de palabras, todo el cúmulo de imágenes, todos los señalamientos, estarían tapados entre las botellas de alcohol consumidas por nuestros jóvenes la noche de la fiesta y la flaca memoria de nuestros periodistas.


Un remate a marco bien hecho, pudo cambiar la historia.
Desde luego que no es responsabilidad de este muchacho tan extraño en su comportamiento privado y tan limitado técnicamente en su juego, el fracaso en la ruta.
Lo interesante, o más bien, lo triste, es que si repasamos los medios de comunicación deportivos, una hora después de que la Selección Nacional fue eliminada de los Mundiales de Estados Unidos y Francia, leeremos, veremos y escucharemos lo mismo que hoy.
¡Solo cambie los nombres!
A los periodistas deportivos nos remuerde la conciencia darle tanta pelota al fútbol y dejar tiradas a las verdaderas estrellas de otras disciplinas deportivas; los gerentes de las televisoras se reúnen de emergencia a hacer números, pero ni a p… dejarán de enviar su personal el próximo domingo a la mediocre jornada del campeonato nacional, señalado por su falta de competencia, como una de las causas del naufragio, no importa que ese domingo corra Nery Brenes, nade María Laura Meza o juegue ajedrez la joven campeona poeta, Carolina Muñoz.
Los flashes volverán a ser dirigidos a Paté, Michael, Cristian, Keylor, Mambo y tendremos noticias frescas de los goles en Europa de Bryan, Celso y Sabo, porque lamentablemente, y lo he escrito mil veces, Costa Rica es una nación sin cultura analítica, ni en política, ni en economía, ni en religión y mucho menos en fútbol.
Ya ahorita viene el clásico y ahí, antes, durante y después, todo, absolutamente todo, volverá a la “normalidad”.

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