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Martes, 20 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 20 junio, 2016


Para hablar y comer pescado hay que tener mucho cuidado.
El refrán calza a la perfección para el grueso sector de la prensa deportiva mexicana, que se burló e hizo mofa de la goleada que le propinó Estados Unidos a la Selección Nacional 4-0 en la Copa América.
Chile les ha devuelto la bofetada y con feria.
Pocos minutos después de la masacre futbolística sufrida por el Tri, en piernas del campeón de esta competencia, nos conectamos con los colegas mexicanos que fueron enviados al torneo y quienes opinaban desde sus respectivas trincheras.
Rostros desencajados, abatidos, impotentes, dedicados en forma exclusiva a volar metralla contra futbolistas endebles y faltos de actitud, que para variar, 24 horas antes eran los mejores del evento y candidatos firmes a la corona, si es que quizá Argentina iba a poder con ellos.
Guillotina sobre la cabeza del técnico Juan Carlos Osorio, por sus horripilantes formaciones y la majadería de estar alternando la alineación estelar. Mortero al corazón por no entrar con Rafa Márquez.
¡Fuera dirigentes, entrenador y futbolistas!
Ellos no, los infladores de egos, los que se inventan estrellas cada nuevo partido; los que humillan la zona de Concacaf, demasiado pastel para su poderío; los que sueñan con codearse únicamente contra las potencias suramericanas, se llevaron otro latigazo, esta vez demasiado doloroso, lacerante, humillante, que los dejó sin voz.
¿Qué cuota de esta estrepitosa goleada 7-0 es responsabilidad de la prensa deportiva mexicana?
Es alto el porcentaje, por su fanatismo, ceguera y manifiesta parcialidad.
¡Qué dirá ahora aquel pobre diablo que se burló del 4-0 que nos metieron los anfitriones!
No le dio vergüenza salir al balcón de la indecencia, a gritarle al mundo que lo de Costa Rica en Brasil fue una “guaba”, regocijándose de un mal ajeno. En qué basurero estará metido.
Tremenda lección para el fútbol mexicano a todo nivel, resultado escandaloso propinado por un seleccionado que como el chileno, se sabe que está repleto de estrellas, que suma figuras individuales de enorme cartel en el universo del fútbol, como Vargas, Sánchez, Vidal y otras caras nuevas que se juntaron para dibujar un espectáculo preciso y precioso que dignificó el juego del fútbol.
Colegas mexicanos, pellízquense, supérense y dejen de mofarse del vecino.