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Viernes, 14 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Sábado 18 junio, 2016


A menos que exista un acuerdo entre las partes y lo que buscan es distraer la atención de los medios de prensa, el manoseo que la dirigencia del Alajuelense provoca con el caso de Jonathan McDonald no es nada conveniente para la paz mental del jugador.
Ningún profesional de cualquier disciplina deportiva podrá preparar una pretemporada tranquila si su futuro es incierto, menos si le resta parte de su contrato con un patrón que (entre paréntesis) no lo quiere.
Y no lo quiere porque lo declaró transferible.
Si el director técnico José Giacone, desea que McDonald se quede en el club; si el 90% de los seguidores de la Liga, pide que el delantero permanezca en el equipo; si el futbolista no ha expresado deseos manifiestos de marcharse y si ya pasó la tormenta que dio paso a la decisión de la directiva rojinegra de declararlo transferible, el paso que sigue beneficioso para la institución es dejarlo en el club.
Es más, la lógica dicta que la dirigencia eriza lo que tiene que hacer es amarrar al jugador, ampliándole el contrato por una o dos temporadas más, antes de que termine dentro de seis meses.
La decisión de declarar transferible a Jonathan fue tomada en caliente por la dirigencia manuda, consecuencia casi inmediata de la frustración colectiva que se presentó al no ganar de nuevo el título. Por esa misma ruta caminaron de forma precipitada al técnico Javier Delgado.
“El Sheriff” podrá guardar en su palmarés el curioso detalle de que lo despidieron, dos partidos después de que como técnico, aplastó al Saprissa 5-1 en una semifinal a ida y vuelta, pero no le alcanzó.
Ya pasó demasiada agua debajo del puente; estamos en puertas de la disputa de otro campeonato; toda la problemática derivada de las conductas de McDonald dentro del terreno de juego perfectamente se pueden archivar. Alajuelense cuenta con uno de los mejores delanteros de nuestro fútbol; sus directivos no quieren que juegue con Herediano o Saprissa; los clubes chicos no pueden pagar el costo de su firma, etc. etc.
¿Qué dicta la lógica?
Qué Raúl Pinto y compañía se dejen de “varas” y anuncien ya que Jonathan seguirá uniformado de rojinegro por tres campeonatos cortos más y se acabó el culebrón. Quizá este podría ser el primer paso a la conquista del esquivo título.