Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 17 Junio, 2016

Costa Rica no fue señalada entre las selecciones favoritas a ganar la Copa América Centenario.
El privilegio quedó reservado para las dos potencias suramericanas: Argentina y Brasil y un segundo grupo formado por Chile, campeón defensor, el tradicional Uruguay; quizá Colombia por su constelación y México, que vive una etapa de ensueño con Juan Carlos Osorio como técnico del Tri.
Desde luego que en Tiquicia, miles de fanáticos de nuestra Tricolor sí la tenían como favorita a conquistar la Centenaria, apoyados por el espectacular paso del equipo en el último Mundial.
Concluida la fase de grupos, cayeron dos de los grandes: Brasil y Uruguay y también sucumbió en el grupo de la muerte Costa Rica.
Este preámbulo puede servir de reflexión, en el sentido de que no fue tan dramática la eliminación de la Selección Nacional y no se trata de ser conformistas.
Tampoco se trata de hacer comparaciones idiotas y decir que si fue eliminado Brasil, por qué no Costa Rica. El grupo era complicado; Paraguay es un rival incómodo para las selecciones suramericanas; tienen herencia de guerreros, sangre de combate y nunca se doblegan. Empatar frente a ellos fue un resultado absolutamente normal.
Siguió el papelón ante los Estados Unidos, un partido muy atípico en mucho por la efectividad del anfitrión.
Por cada remate a puerta, un gol y nos despedazaron.
Sin nada que perder se le ganó a la reserva de Colombia y fue de este partido donde la Selección Nacional sacó algo muy positivo: el trabajo de Johan Venegas como centro delantero.
No han pasado muchos meses desde que este morenito demostraba calidad en la zona de metralla de clubes como Santos y Puntarenas al lado de Daniel Quirós, Yashin Bosques, Joshua Mitchell, Walter Chévez y otros afiligranados futbolistas.
En la Liga lo bajaron a la zona media y luciéndose también en esa posición lo fichó la MLS.
Futbolista de confianza de Óscar Ramírez no falta en las convocatorias y fue titular de la Tricolor hasta que un regreso a la estelaridad de Cristian Bolaños, quien estaba alejado del mapa, lo relegó a jugar por ratitos.
Venegas tiene una gran virtud: le gusta el remate y lo hace muy bien; tiene gol, ha metido muchos, de ahí que sin querer, queriendo, el Machillo se ha topado con una excelente alternativa en una zona donde la Selección Nacional pesa poco.