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Domingo, 9 de diciembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Jueves 09 junio, 2016


¡Sepultados!
Como sucedió en el Mundial de Brasil, a la Selección Nacional le tocó el Grupo de la Muerte en la Copa América Centenario, pero en esta ocasión sí nos enterraron.
Un contundente y estrepitoso 4-0 que nos metió la selección anfitriona nos sepultó en el fondo de una tumba gris y fría, idéntica a la presentación de una Tricolor partida, al garete y sin alma.
El primer ladrillo para construir la fosa lo puso Cristian Gamboa, quien se inventó una falta de penal digna de mejor causa, en un momento en que Costa Rica jugaba los mejores cinco minutos de fútbol en el torneo, con ocasión de gol perdida por Joel Campbell en el paquete.
Inexplicable el empujón de Gamboa a Bobby Wood, una falta de penal clarísima, tan clara como la que le cometió John Brooks a Marco Ureña minutos después, que el silbatero ecuatoriano Zambrano dejó pasar. Aviso tempranero de que Estados Unidos tenía que sobrevivir en el evento con aporte ajeno, pero la pura verdad que no lo requirió. La Selección Nacional le entregó en bandeja la supervivencia.
Todos tomamos nota en el fogueo ante Venezuela que la zona central de la defensa fue un colador. Aquel partido se jugó con Celso Borges como único volante recuperador. Frente a Paraguay lo acompañó Yeltsin Tejeda y el grifo se cerró.
Pero, el Machillo arriesgó ante Estados Unidos, repitió el experimento y se hundió, peor todavía con la notoria ausencia de Kendall Waston que buena falta hizo.
El 1-0 fue al minuto 7; Costa Rica prolongó sus buenos minutos de fútbol y pudo empatar si se sanciona el penal a Marco, pero media hora después los pupilos de Jurgen Klinsmann vieron pista, territorio abierto y libre y se metieron por el centro del ataque hasta la cocina.
Una combinación de yerros garrafales de nuestra retaguardia, con el acierto en los contraataques de figuras como Jones, Bedoya, Wood, Dempsey y Zardes nos descuartizaron y en cuestión de cinco minutos cayeron los goles 2 y 3 que nos lanzaron al infierno.
Hace rato que los discípulos de Óscar Ramírez vienen jugando mal; ayer escribimos sobre la falta de continuidad de cinco de sus figuras; Celso y Bryan deben estar abotagados de fútbol; puede que los más jóvenes sigan agrandados por Brasil 14.
Urge una catarsis a lo interno de la delegación y no esperen milagros: fuimos la primer Selección eliminada de la Copa América, un pésimo palmarés.