Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 10 Diciembre, 2015

¡Todo el mérito para Limón!
Lo demás fue rutina.
Y, aunque nadie lo esté pidiendo, pido perdón a la dirigencia del Team. Mal pensado que soy, jamás supuse que cayera ante Belén.
… Cuando no se tiene la mente limpia, se imagina uno cosas.
Esa derrota del campeón frente a una de “sus sucursales”, en el buen sentido del término, resultó impresionante.
Le costó el primer lugar y podría costarle el título.
Un pésimo partido del Alajuelense en el “Fello” Meza le puso en bandeja al monarca el primer lugar de la tabla.
Tenía que vencer a Belén, terminaba primero y evadía al Saprissa en semifinales, pero los belemitas se rebelaron, archivaron cesiones, préstamos, alquileres, sedes y les echaron a perder la fiesta a quienes pagan algunos bailes.
¡Bravo Belén!. Así se juega; esto sí es “fair play”.
Lo del Cartaginés fue patético.
Se le esfumó la clasificación en tres minutos, todo lo que duró Limón para derrotar a PZ, anotándole dos goles para darle vuelta a la tortilla.
Y es que no se puede depender de otros.
Cartaginés le empezó ganando a la Liga y tuvo para sentenciarlo; sin embargo, en la segunda parte el anfitrión se fue apagando y dio espacio a que el León rugiera, despertara, le empatara el juego y de no ser por Alejandro Gómez se lo gana.
El 1-1 se hizo gigante en el “Fello” Meza, conforme transcurría el reloj en el Valle con resultado pírrico 1-0 en favor de los guerreros. De pronto…¡zas!: gol de Limón; gol de Limón y todo dio vuelta.
Cartaginés a casa.
A manera de broma: los dirigentes brumosos iban a solicitar indemnización millonaria a la UNAFUT, por trasladar el partido con la Liga a horas de la tarde. Dado el llenazo en el “Fello” Meza, ahora los azules deben darle vuelto a la UNAFUT.
La clasificación de Limón es motivante, refrescante, meritoria porque se engendró en un club con muchos problemas domésticos, construido como lo reconoce su dirigencia más para evadir el descenso que para convertirse en intruso en la cima. Vítores para Horacio Esquivel, sicólogo y técnico que aborrece que a sus discípulos los califiquen de “pobrecitos”.
Nada de Cenicienta para la semifinal; les tocó la Liga a la que acaban de empatar en su patio.
Finalmente Saprissa despedazó a un rival que tenía más de un mes de no jugar; desmadre que solo puede presentar el campeonato nacional. Apestoso formato que hay que ver cómo se ordena.