Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 19 Septiembre, 2015

¡Ni chicha, ni limonada!
Jeaustin Campos se quedó sin trabajo en el Saprissa.
Lo destituyeron como director técnico y no lo regresaron a su puesto anterior de gerente deportivo.
Horizonte Morado está formado por empresarios a los que les gusta el fútbol y para cesar a Campos, simple y llanamente actuaron como lo que son: socios de una empresa que urge de ganar dividendos, puntos, prestigio y estar en la cima. El día que despidieron a Jeaustin, el Saprissa estaba nueve puntos debajo de su acérrimo rival, el Alajuelense y entonces los empresarios tomaron decisiones.
Ellos son de corazón duro; si se ponen sentimentales la empresa fracasa y entonces engolosinaron a un profesional que estaba tranquilo como técnico de la Universidad, José Giácone, le ofrecieron ser parte del cuerpo técnico de la institución, el entrenador aceptó probablemente con mejores condiciones económicas y hoy, al igual que su “jefe”, se quedó sin trabajo.
Ahora, hay contratos con fechas, salarios y condiciones.
Los empresarios serios los respetan; los socios de Horizonte Morado los van a respetar. Entonces, en pocos días, Jeaustin Campos, José Giácone y el preparador físico, Pier Luigi Morera irán a la tesorería del club a retirar sus respectivos cheques con las obligaciones laborales canceladas y a otra cosa, mariposa.
¿De dónde viene o dónde se gestó este tsunami en el Saprissa?
Desde luego que tres derrotas seguidas pesaron, sobre todo la del clásico y luego el humillante traspié en Trinidad y Tobago. Al Monstruo se le escapan de las manos el Invierno y la Liga de Campeones y hay que tomar decisiones.
Pero Jeaustin Campos en su despedida nos habla de “intromisiones”; de que él no capitaneaba la nave con plena autoridad y entonces podemos especular sobre alineaciones y nombres, como un Gabriel Badilla que Campos no utilizó la campaña anterior, pero los empresarios lo renuevan un año y Jeaustin lo vuelve a sentar.
Un tal Martín del Campos que no juega (¿lesionado?).
Se prestan jugadores como Jordan Smith y Manfred Russell, mientras el técnico afirma que vuelve su mirada a la banca y no hay mano de obra para escoger. Puede que las diferencias hayan empezado ahí.
Porque este remezón tan radical en el Saprissa, tiene un mar de fondo que no trascendió a la opinión pública, y lo decimos porque en pocas ocasiones la dirigencia morada ha actuado tan drástica y fríamente con su personal.

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