Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 19 Agosto, 2015

Si usted trabaja en una empresa y se entera de cosas indebidas o poco éticas que hacen sus patronos, tiene dos caminos: o se acomoda y se hace el “maje”, porque al fin de cuentas su salario sigue llegando al día y completo, o se incomoda, se indigesta y probablemente ese malestar lo haga irse para su casa.
Cuando escribimos de algún deporte o específicamente el fútbol costarricense y decimos que los dirigentes no juegan, pero que sus comportamientos en los escritorios pueden causar el malestar de profesionales que jerárquicamente están debajo de ellos, hablamos específicamente de Óscar Ramírez, un entrenador sano, de campo, que huye de cámaras y portadas mediáticas al que le incomoda que las cosas no se manejen bien en la parte de arriba de la pirámide.
Es en este sentido que el nuevo presidente de la Federación Costarricense de Fútbol y que viene a ser casi lo mismo, será el nuevo patrón de Óscar Ramírez, deberá tener sumo cuidado al seleccionar a los compañeros de directorio que se van a mover en los pasillos de la casa de los sustos y debe buscar dirigentes de moral intachable y con ética, una cualidad que no le es afín a algunos pocos de los que se movieron hasta hoy en la caza de votos para elegir al nuevo jerarca.
“Dime con quién andas y te diré quién eres”, dice el sabio refrán y unos pocos compañeros de fórmula y campaña de Rodolfo Villalobos y Orlando Moreira lo que menos cargan es  hoja de servicios inmaculada. Si alguno de estos pocos indeseables que se venden y cambian de camiseta una vez a la semana, votan al mejor postor y ofrecen viajes a Copas del Mundo que van a pagar otros con el fin de comprar un voto que podría decidir la votación, se convertiría gracias a una negociación oscura en miembro del próximo Comité Director y en consecuencia, superior jerárquico de Óscar Ramírez es aquí donde amarramos lo que escribimos al inicio de esta Nota.
En el momento en que el Machillo se entere de que en la parte de arriba de la pirámide no se está trabajando con transparencia, agarra sus “chunches”, se jala para Nicoya y mete entonces al seleccionado en severos aprietos.
En otras palabras, el dirigente que gane la elección a la presidencia: Moreira o Villalobos, debe tener sumo cuidado en seleccionar a sus compañeros de mesa, porque está en juego simple y llanamente la participación de la Selección Nacional en el Mundial Rusia 18.

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