Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 27 Julio, 2015

El Súper Clásico atrapó a las dos formaciones con varias ausencias: por lesiones, descansos, traspasos o decisiones técnicas. A la hora de que Allen Quirós ordenó el arranque, no estaban en el terreno de juego varios futbolistas de estirpe.
Pemberton, Machado, Salvatierra, Heiner Mora, Gabas, Golobio, Venegas, Escoe, Diego Estrada, Diego Calvo, McDónald, David Ramírez, Moya, y varios con rostro de titulares que ingresaron de cambio: Smith, Meneses, Néstor Monge, Osvaldo Rodríguez, Francisco Calvo, Guevara y varios etcéteras.


De manera que este abrebocas del Invierno no hay que tomarlo muy en serio, a pesar de que los técnicos, Jeaustin Campos y Hernán Torres sí lo hicieron o al menos lo demostraron, incluso el morado por ahí se calentó más de la cuenta y fue expulsado, completando la tripleta de los que se fueron a bañar temprano al lado de Francisco Calvo y Andrés Imperiale, todos con el resultado definido.
A pesar de ser un clásico mutilado por las ausencias, siempre hay detalles que rescatar y el que más me sorprendió no se produjo dentro de la cancha. Fue el comportamiento del asistente técnico del Alajuelense, Darío Sierra, que más parecía ser el entrenador del equipo.
Este profesional, que a lo lejos luce simpático, no estuvo quieto durante todo el juego y se dio el lujo de irrespetar la zona limitada para los técnicos cuantas veces le dio la gana, gracias a la benevolencia del línea y el cuarto asistente que se lo permitieron. Detalle curioso que de repetirse en el Invierno, hará que don Darío pueda terminar con un récord de expulsiones en el torneo. Habrá que calmarlo.
Nos agradó el dibujo táctico que presentó la Liga y que fue una de las promesas de su técnico Hernán Torres a su arribo al país. “Me gustan los equipos que tocan el balón en el centro de la cancha para crear fútbol”, dijo. Y esta fue una de las principales virtudes del León ayer.
Destacar también la honestidad de Jeaustin Campos al reconocer que al Saprissa le falta un delantero de peso y deberá firmarlo afuera. Esta limitante se hizo evidente en el Súper Clásico y puede que no sea llenada por dos atacantes ausentes ayer: David Ramírez y Jonathán Moya. El Monstruo urge de un “nueve”; su entrenador lo siente y lo sabe. Sus seguidores empiezan a palparlo.

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