Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Sábado 4 Julio, 2015

Termina la Copa América y arranca la Copa Oro.
Dos de los favoritos a triunfar en el torneo suramericano llegaron a la final: Argentina, potencia del área, y Chile, país anfitrión y con una de las selecciones nacionales mejor conformadas en la historia de “la roja”.
La gran decepción fue Brasil, eliminada por Paraguay en cuartos de final, derrota de la selección más admirada en el planeta fútbol y con millones de seguidores en todo el universo. Los pentacampeones del mundo sufrieron muy rápido un nuevo revés, después de aquella humillante derrota 7-1 que les metió Alemania en el mundial brasileño y que dejó a los entonces anfitriones fuera de competencia.
En un torneo de selecciones en Suramérica se proyecta casi siempre una final entre Brasil y Argentina, los dos “cocos” del área, pero los tiempos han cambiado, en el fútbol se han acortado las distancias y emergen otras fuerza en el cono sur, donde Uruguay sigue siendo respetada por su tradición, Paraguay por su garra, Colombia por su fútbol espectáculo y ahora emerge Chile, repleta de figuras que se distinguen en los mejores clubes del mundo.
A pocos extraña entonces esta final entre chilenos y argentinos, donde el equipo del Tata Martino es favorito, porque tiene a Messi y este solo hecho hace favorito a cualquier formación futbolística del orbe. Claro que Argentina no es solo Messi; al diez del Barcelona lo rodean una constelación de estrellas que hacen de la selección albiceleste, como bien lo dijo el técnico de Paraguay, Ramón Díaz, quizá el mejor equipo del mundo.
Chile o la Argentina reinarán en Copa América.
Estados Unidos y México son los favoritos a ganar la Copa Oro, solo que ahora se les atraviesa un intruso que se llenó de gloria en el mundial brasileño: Costa Rica.
Las dos potencias de Concacaf ya no la tienen tan segura; entre ellas se han repartido todas las coronas, con excepción de un título que ganó Canadá. Para esta nueva edición, que se juega mayoritariamente en escenarios estadounidenses, los anfitriones con Jurgen Klinsmann al frente están compactos y bien armados; México repleto de dudas por irregulares presentaciones y magros resultados en juegos amistosos, ha perdido cartel de favorita y los ticos con Paulo César Wanchope, bien puede que se dejan la copa dorada por primera vez en su historia. Tienen equipo para lograrlo.
Y mucho ojo con la Honduras de Jorge Luis Pinto, que bien puede dar la gran sorpresa del evento.

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