Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 31 Marzo, 2015

El fogueo en Panamá va a convertirse en un partido diferente. Bien distinto al que enfrentó a Paraguay.
Es como si la Selección Nacional estuviera de gira por Suramérica y juega primero en el Centenario ante Uruguay y algunos días después enfrenta a Colombia.
Panamá practica un fútbol bien distinto a Paraguay, de manera que tendremos al final del amistoso nuevos argumentos para analizar el comportamiento de los discípulos de Paulo César Wanchope.
Mientras la Tricolor pueda sostener la base de los mundialistas de Brasil 14 y que ellos sean mayoría en la formación estelar, no habrá presiones, temores o pavor escénico por el nombre, la categoría o la infraestructura del rival. Los jugadores de Jorge Luis Pinto ya pasaron por el infierno y no se quemaron y van a recorrer muchos kilómetros hasta que se le pongan al frente selecciones del calibre de Italia, Inglaterra y Holanda, rivales de peso que no pudieron vencer a la revelación del último Mundial.
De Navas, Duarte, Junior, Tejeda, Celso, Joel, Saborío (que no fue a Brasil) y Bryan Ruiz hay poco que nos pueda sorprender. Ellos no se le van a arrugar a ningún rival, de manera que la expectativa, incertidumbre, esperanza y también la duda se centra en las otras piezas del equipo.
Frente al granítico seleccionado paraguayo, la idea táctica de Chope se hizo notoria con una formación 4-2-3-1 donde el tridente que jugó a la espalda de Saborío no hizo de las suyas. Campbell se individualizó a falta de compañía; John Jairo Ruiz se apagó tras un arranque de enorme expectación y al capitán lo tuvieron a mecate corto con marca al tobillo.
Los defensas laterales no apoyaron, ni Myrie, ni Francis y no sabemos si recibieron órdenes superiores de no tirarse arriba o fue falta de capacidad.
Panamá se mueve a una marcha distinta que Paraguay; no marca igual pero es más veloz, de manera que la formación de Chope, que se anuncia con varias caras nuevas, tendrá que meter primera y acelerar mucho más para contrarrestar un fútbol más dinámico, menos pausado y calculador que el guaraní.
Será interesante observar si Wanchope apuesta un poco más a la transición en el plantel y arriesga para que el talento de Deyver Vega, Elías Aguilar, Johan Venegas y Aaron Navarro entre otros, aporten a la causa Tricolor y que repose parte de la base mundialista para analizar eventuales alternativas de cara a la Copa Oro.

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