Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Jueves 5 Marzo, 2015

Washington. Escribo esta Nota pocas horas antes de que se inicie el juego entre el D.C. United y Liga Deportiva Alajuelense, que por lo menos en el entorno en que nos movemos en esta congelada ciudad no ha provocado el menor interés.
Con los pocos latinos que hemos conversado, saloneros de un restaurante, personal de aseo del hotel y gente de rostro latino que camina abrigado por las amplias y planas avenidas washingtonianas, poco saben de la confrontación entre el exmonarca de la MLS y el Alajuelense.
Confiados en que Óscar Ramírez acierte con la planificación del juego y pueda sostener o aumentar la amplia ventaja adquirida en el Morera Soto y a la espera de una presentación digna y decorosa del Saprissa en el Estadio Azteca, toca analizar el decisivo partido que en la carrera de Mauricio Wright como director técnico se le presenta esta noche frente al Olimpia, un juego que decide mucho y es de alto riesgo para el Team.
El entrenador del Olimpia ha hablado más que una lora y ha descalificado el potencial del representativo costarricense. Decir públicamente que el Herediano es un equipo de menor calidad que el Portland, al que los albos eliminaron de esta misma competencia no es propio de la ética que debe manejar un director técnico.
Sin duda que estas manifestaciones de Héctor Vargas son producto de la impotencia que sintió al no poder doblegar al Team en el Estadio Nacional de Tegucigalpa. Resulta que la prensa catracha recibió a la delegación costarricense con un título que decía… ¡Bienvenidos al infierno!, pero el Team salió ileso de las llamas y apenas se quemaron las nalguitas. Empatar 1-1 con el Olimpia jugando de visita fue un resultado positivo para las huestes de Wright, pero ahora está obligado a terminar la faena y todo pasa por la ruta de que el Olimpia no meta un gol esta noche.
Mauricio Wright debe planificar un juego con un orden en retaguardia casi perfecto, porque si los albos anotan se puede complicar y mucho la clasificación.
Cuenta el cuento que un 2-0 a favor en serie corta es un resultado engañoso; personalmente nos preocupa más el 1-1; repasen que si el Olimpia anota de primero en el Rosabal y el Team no empata, pasan los albos. Si empatan 1-1 van a tiempo extra y si empatan 2-2 pasa el Olimpia. De manera que para estar tranquilos durante el juego, toca al Herediano pegar primero, anotar un gol bien temprano para que el pasaporte a las semifinales se vuelque a su favor.

[email protected]