Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 13 Febrero, 2015

No resultan beneficiosas para mejorar la calidad de nuestro fútbol y hacer más competitivo el campeonato, goleadas como las producidas la noche del miércoles.
Las sendas palizas que les propinaron el campeón Saprissa a Pérez Zeledón y el Alajuelense al Cartaginés resultaron abismales y lamentablemente, marcan igual una diferencia abismal entre los poderosos y los demás. Es más, ese catastrófico 6-2 de la Liga al cuadro de la Vieja Metrópoli, parece dictar sentencia de que a los azules habrá que ir quitándoles la vieja etiqueta de grandes y encasillarlos al lado de clubes de mitad de tabla.
Cartaginés, en cada nuevo torneo se parece más a clubes tipo Pérez Zeledón, Santos, Universidad o Carmelita que a morados, manudos y florenses, en mucho porque compite sin ser campeón y porque pocas veces gana los partidos decisivos en los que debería triunfar para aspirar con potencia a la corona.
Los resultados tan abultados en favor de Saprissa y Alajuelense deslucen la competencia interna del campeonato, pero abren señales muy positivas para lo que más interesa en este fin de mes y principios de marzo, que son los juegos de cuartos de final de la Liga de Campeones.
Sin conocer el resultado de juego de ayer entre Herediano y Carmelita, estas muestras de poderío y buen fútbol que están practicando los bicampeones criollo y la Liga, demuestran que están a punto para sus juegos de ida y vuelta contra el América y el D.C. United.
Por lo visto en el Morera Soto, el técnico mexicano pagó cara su osadía táctica de jugarle al anfitrión abierto y cara a cara, como lo anunció en los previos del juego. Incluso, el abrir la cuenta con un nuevo gol de penal de Jameson Scott engolosinó a la visita que no se acurrucó a defender la mínima ventaja, sino que fue por el 2-0 y salió trasquilado.
Óscar Ramírez está repitiendo una formación estelar que será la que hará frente a los compromisos de la Concachampions, con Dexter Lewis en la portería, mientras que Jeaustin Campos descubre en la mejor de las horas que ese “geniecito” del fútbol de nombre Diego Estrada repunta y retoma su forma en el mejor momento.
Si el Herediano, que viene jugando sin ganar desde hace tres jornadas, se reactiva frente a los pupilos de Guilherme Farinha, el fútbol costarricense, cuya Selección Nacional fue ubicada como 13 del mundo por la FIFA, puede estar en puertas de jornadas históricas a nivel de clubes en Concacaf.

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