Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Lunes 25 Agosto, 2014

Dada la novela de varios episodios que se construyó con el fichaje de Yeltsin Tejeda, finalmente firmado por el Evián de Francia, me dio por reflexionar el motivo que se puede dar para que los futbolistas costarricenses, básicamente los mundialistas, no son tentados por el millonario fútbol mexicano que según parece, paga bien caro.
Por ejemplo, dado el conocimiento que tiene del Deportivo Saprissa el magnate de las Chivas, Jorge Vergara, ¿por qué no se interesa en firmar a un futbolista tan bueno, joven y prometedor como Tejeda?
¿Por qué Yeltsin no puede ser una estrella del América, Chivas, Pachuca, León o Cruz Azul?
Y como Tejeda, muchos otros jugadores costarricenses de gran calibre que juegan en ligas europeas de poco renombre e incluso en el campeonato nacional.
¿Por qué Pablo Gabas y Johnny Acosta no siguieron en el fútbol mexicano?
El fútbol mexicano se nutrió del talento del futbolista costarricense en las décadas 40 y 50; decenas de jugadores criollos se lucieron en los mejores clubes del balompié azteca, donde mostraron la calidad del futbolista costarricense.
Evaristo Murillo fue considerado el mejor portero del fútbol mexicano por varias temporadas; Max Villalobos un señor de la defensa central en el Irapuato; Wedell Jiménez y el Chino Lázcaris íconos del Toluca. Ni qué decir de Fello Meza en el Atlante.
De pronto se cortó el cordón y los futbolistas nacionales fueron descartados de la liga profesional mexicana, sin razón de peso. El balompié azteca se llenó de muy buenos jugadores suramericanos pero también de paquetes de ensueño.
Ahora, no conocemos la razón o el argumento para que la dirigencia mexicana no vuelque los ojos y desde luego la billetera para pescar futbolistas que se supone, no son tan caros como los suramericanos y que mostraron en Brasil 14 sus innegables condiciones.
Yeltsin Tejeda estuvo entre bambalinas demasiados meses; su fichaje fue manoseado y se le instaló en las nóminas de clubes de mucho mayor cartel que el Evián. Incluso, esa parada que hizo el volante en Londres antes de recalar en París, fue un mensaje más que directo que Yeltsin deseaba actuar en una liga de mayores credenciales que la gala. Como no se pudo, llegó a Francia a hablar bellezas de su nuevo equipo. Este joven es decente y diplomático, pero reitero, salta la duda.
¿Por qué los mundialistas ticos no le interesan a México?
¿O será al revés?

[email protected]