Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Miércoles 30 Abril, 2014

Los dirigentes del Herediano están contentos con el trabajo de César Eduardo Méndez, un “técnico resultadista”, según lo expresó Aquil Alí después del partido que empataron con Alajuelense.
Los jugadores de la Liga afirmaron que se habían topado con un Herediano “más táctico”.
Sobra afirmar que estamos en presencia de un Team diferente, que paró en su estadio una formación que se pudo interpretar como un 3-6-1, si juntamos en la cintura a Scott, Granados, Alvarado, Francis, Leandrinho y Obando. El único atacante era Yendrick Ruiz, pero desde luego que lo acompañaron de atrás Leandrinho y Francis, este, la mejor figura florense con mucha participación en zona ofensiva.
Ese valladar de piernas que plantó Méndez en la cancha, protegido atrás por los tres centrales: Myrie, Montero y Cubero desde luego que limitó el fútbol ofensivo del Alajuelense, aparte de que el propósito primario del Macho Ramírez para este compromiso, no era precisamente jugar al ataque, sino congelar las acciones y esperar los embates del adversario.
Podría ser que este nuevo Herediano sea más difícil de quebrar para la Liga que el de Marvin Solano, aquel cuadro motivante de Yosimar, Cancela, Ramírez, Mambo, Sánchez, Scott y Calvo, pero el costo a pagar por la dirigencia del Team si quedan eliminados jugando tácticamente o quedar fuera jugando más bonito será altísimo.
Quedó la impresión en el juego de ida, que al Alajuelense no le fue difícil apoderarse del mando del partido después de recibir el gol. Señal de alerta para el Herediano esta noche.
En Tibás no hay paz; la familia morada a todos los niveles perdió la tranquilidad y la seguridad; el gran favorito para avanzar a la final de pronto ya no lo es; la Universidad pudo derrotarlos perfectamente el domingo y esto no estaba en las proyecciones del saprissismo. Ronald González es tan transparente que es fácil radiografiarlo para saber cómo anda por dentro. La presentación de la UCR lo sacó de balance y no le alteró el comportamiento porque es un técnico educado y decente, pero la procesión anda por dentro.
Hay muchísima preocupación en el Saprissa y el dilema se llama Universidad, un rival que demostró que tiene cómo y con qué enfrentarlo y puede doblegarlo, evento que de darse resultaría catastrófico, para un Saprissa que sueña con atrapar una corona que le ha sido esquiva en las últimas siete temporada cortas.

[email protected]