Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 3 Abril, 2014

La ilusión por competir en el Mundial de Clubes que se celebrará el próximo diciembre en Marruecos es inmensa; siempre he creído que Óscar Ramírez regresó al banquillo del Alajuelense, motivado para trabajar fuerte y conquistar esa meta.
No me parece que el Machillo esté obsesionado por meter a la Liga en la cita cumbre del fútbol universal a nivel de clubes, pero que lo anhela, lo anhela.
De ahí la desazón que le produjo la acción en que Jonathan MacDónald manda el remate de penal fuera de los postes.
Perfectamente ese penal malogrado podría dictar sentencia y dejar a la Liga fuera de la ansiada competencia.
El que perdona pierde, dice el viejo refrán.
Jonathan perdonó y pocos minutos después su equipo encajaba el gol que definió la contienda. El fútbol es ingrato porque Alajuelense puso en la grama ingredientes suficientes para no salir derrotado en un juego de suma relevancia.
Se ha trabajado muy fuerte para poder competir en Marruecos. El sacrificio ha sido enorme. Se compite en varios frentes y hay que alternar no solo figuras individuales, sino sistemas, estrategias, planteamientos tácticos.
Tampoco, y así lo reseñamos en nuestra Nota de ayer, mereció perder Toluca; la visita hizo su partido y aportó en la cancha personalidad y señorío. El mismo señorío que retrató su cuerpo técnico liderado por José Saturnino Cardozo, de traje entero y corbata, elegante, sobrio, dándole realce a un partido que pertenece a una Liga de renombre, donde compiten los mejores clubes de la Confederación.
Qué mal se ven nuestros técnicos, descamisados, en pantaloneta o buzo, rechazando con su manera de vestir la alta credencial de la competencia.
Con el gol en contra, la Liga apretó tuercas y voló por el empate, lo tuvo pero no lo concretó, nos parece que ese cierre del partido perfectamente puede reeditarse o prolongarse en el estadio de los choriceros la próxima semana, de ahí que estemos considerando que la serie está abierta.
Toluca es grande y lo demostró. Pero Alajuelense igual es grande y suma en su equipaje un bagaje de conocimiento, experiencia, orden y control mental que le van a permitir presentarse al juego de vuelta con idéntica hidalguía a como lo hizo su rival en el Morera Soto.
Solo un gol necesita el Alajuelense para dejar las cosas como empezando; Pemberton, Salvatierra y Palacios aportan confianza a la nómina. Me presento positivo ante el compromiso.

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