Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 21 Marzo, 2014

“Entonces qué… ¿me meto un balazo.
¿Es eso lo que quieren”?
Respuesta de Juan Diego Quesada a varios periodistas que lo interrogaron, no tanto por la eliminación de la Selección Sub-17 en el Mundial, sino por su trabajo como director técnico.
Las redes sociales se han encargado de aniquilar al entrenador, como aniquilan a cualquier ser humano en lo que sea y por lo que sea.
Juan Diego asume su cuota de responsabilidad, señala sus propias deficiencias, pero también habla de logros y pide que se los reconozcan. Y es en este punto donde nos queremos meter, no para hacer una defensa a ultranza del trabajo del técnico criollo, sino para terciar en el debate.
Quesada dice que sus detractores mínimo le deberían reconocer que la entrega de las futbolistas en los partidos, la actitud, la voluntad, el alma y la pasión que mostraron en los dos primeros juegos del Mundial es un mérito suyo.
“Hace un año y medio no jugaban así”, agrega el timonel.
Nuestro criterio es que ese mérito que pide Juan Diego a su trabajo, más que focalizarlo en la parte emotiva del grupo y en la entrega de las muchachas, que fue el gran punto con el que se ganaron el corazón de sus compatriotas, sería mejor desviarlo a lo futbolístico y trataré de hacerme comprender.
La Selección Nacional no jugó mal al fútbol; el equipo no fue un desastre, presentó limitaciones técnicas, estratégicas, aplicación de fundamentos vitales, en mucho por los yerros que se achaca el propio entrenador, pero fue un equipo que presentó un buen fútbol. Ni Venezuela ni Italia le pasaron por encima a Costa Rica y en estas columnas hemos insistido de que cinco o seis jugadoras de la Tricolor, individualmente enseñaron buena técnica, inteligencia y disposición para que las jugadas que desearon armar llegaran a más, sin éxito. La Sub-17, no pudo terminar nada en la red, pero los intentos de muchas de sus jugadoras por lograrlo mostraron la capacidad de varias de ellas.
Entonces, pregunto: ¿quién fue el técnico que les enseñó a jugar así, si por edad no tuvieron competencia, muchas no tenían equipo y escasos fogueos?
Personalmente observé cosas muy buenas técnicamente en varias jugadoras; individualmente hubo lucimientos; colectivamente no. Considero que todo lo bueno que mostraron estas jugadoras, es mérito de Juan Diego Quesada y no solo el que le hayan metido alma, sangre y ganas al evento.

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