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Domingo, 18 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Viernes 27 diciembre, 2013


Nos quedamos con las ganas de ver alguna sorpresa en la formación de Herediano y Alajuelense en el juego de vuelta.
Óscar Ramírez presentó dos variantes en relación con el juego de ida, una obligada, Juan Gabriel Guzmán por el suspendido Ariel Rodríguez y otra lógica: Álvaro Sánchez en lugar de Alejandro Alpízar en ataque.
Marvin Solano le dio la titularidad a Anllel Porras en lugar de Leandrinho.
De manera que conociendo los dos entrenadores como se había presentado su rival en la ida, que terminó con aquel horripilante 0-0, los dos decidieron repetir la receta y nos quedamos con el deseo de presenciar algo diferente y hasta revolucionario. De esto comentamos en una nota previa al segundo partido, cuando recordamos la presencia de Kenneth García y Jorge Davis en dos juegos decisivos de la Liga a pesar de no ser habituales en la formación estelar y ni qué decir el “bombazo” táctico que dio Solano, cuando en el juego de vuelta frente al Cartaginés, puso de titulares a Esteban Ramírez y José Sánchez, quienes despedazaron con su velocidad la retaguardia de Javier Delgado.
Y de esto último es de lo que queremos comentar hoy, porque nos parece que Marvin Solano se durmió en sus laureles y no reaccionó a tiempo, luego de comprobar en sus propias narices que Óscar Ramírez lo tenía amarrado.
Hoy el técnico del Team sale con la excusa de que lo “jodió” la lesión y salida de Cristian Montero porque perdió un cambio y que “pensaba meter a Cancela”.
No me suena bien el argumento porque en este partido específico no estaban carburando ninguno de los dos volantes recuperadores, ni Cubero, ni Granados, Yosimar estaba atrapado, Scott ansioso y Porras en la mera “street”.
El técnico del Herediano, hizo la variante obligada de Keylor Soto por Montero, pero después sus dos cambios fueron en ofensiva con los ingresos de Olman Vargas y Leandrinho y dejó intacta la zona que no estaba carburando. Resultaba infructuoso meter dos delanteros, si los que estaban (Díaz y Porras) no recibían balones.
Precisamente, jugadores pícaros, hábiles, técnicos y explosivos como José Sánchez y Esteban Ramírez, parecían más adecuados al ingreso para tratar de romper las amarras erizas. Es más, si ya don Marvin sabía como iba a jugar la Liga y se le presentaron 45 minutos como se los imaginó, tenía que tener un plan B, emergente e inmediato para darle vuelta al libreto, pero eso no se vio.

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