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Miércoles, 21 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


Nota de Tano

Gaetano Pandolfo [email protected] | Lunes 16 diciembre, 2013


En 1950 yo tenía siete años y mi papá Leonardo me llevaba al Estadio Nacional; él era seguidor del Orión y su hijo varón mayor se hizo Alajuelense.
¡Fue por culpa de Chumpi Zeledón!
En un domingo más, el entreala derecho de la Liga se jugó un partidazo y dejó impactado al niño que se enamoró desde entonces de los colores rojinegros.
Mi papá siempre se sentaba en sombra en su costado oeste, tirando a lo que luego fue el Canal del Trencito y todavía resuenan en mis oídos los gritos desaforados de una vendedora de lotería llamada “La Negra”, más herediana que el recordado don Chaco Sasso y que intercambiaba sus gritos para comprarle pedacitos de lotería con un ¡Viiiiiivaaaaa Heredia! escalofriante.
Mi “tata” era cliente de La Negra y salía del Nacional cargado de números sin nunca pegar nada. Su número preferido era el 18; yo también lo juego con idéntica “suerte”.
Los duelos entre Alajuelense y Herediano se calificaron como “clásico provincial”; algo curioso porque cuando el Saprissa entró a la primera división varios años después de que ya habitaban en ella manudos y florenses, casi de inmediato sus duelos con la Liga se convirtieron en el clásico del fútbol nacional, cuando perfectamente ese clásico pudo ser Herediano-Saprissa.
Al lado de mi padre vi demasiados clásicos provinciales y recuerdo perfectamente las formaciones que don Luis Cartín anunciaba por los parlantes del ya derrumbado coliseo de La Sabana. Se jugaba 3-2-5.
Herediano formaba con Amado Calvo en la portería; Colorado Sáenz, León Alvarado y Nano Campos; Negro Esquivel y Edgar Quesada; Ibo Arias, Mario Murillo, Renco Ovares, Macho Esquivel y Chano Campos.
Alajuelense salía con Carlos Alvarado en el marco: Nelson Morera, Vivo Quesada y Eric Molina; Chona Rojas y Panchita Leandro; Indio Retana, Chumpi Zeledón, Solanito, Morúx y Farachín Alvarado.
Varios de los jugadores de los dos equipos iban de salida y listos para sustituirlos otras figuras que se lucieron en esa década 50-60 y varios años más, como Cholo Campos, Francisco Montanaro, Max Villalobos, Macatre Esquivel, Cornelio Urbina, Danilo Montero, Cuico Bejarano, Tapón Villalobos, Isaías Araya y decenas más.
Esperamos que en la final del campeonato que se inicia esta noche, los actuales defensores de los colores rojo y amarillo y rojo y negro, rindan homenaje jugando buen y limpio fútbol a tan ilustres antecesores.

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