Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 30 Octubre, 2013

Para nada es bueno escribir de odio en estos días.
Pero, en el tema que deseamos comentar, no hay más remedio que hablar de eso y ya en otra ocasión lo dijimos.


Los fanáticos y seguidores del Cartaginés (en su mayoría) odian al Herediano; la rivalidad típica entre aficionados de los equipos se fue transformando en algo mucho más fuerte a raíz de los dos títulos que perdieron los brumosos enfrentando a los florenses por errores arbitrales históricos que perjudicaron al equipo de la Vieja Metrópoli y aumentaron fantasmas y frustraciones.
Herediano no tuvo la culpa de que los jueces se equivocaran y lo favorecieran con decisiones que esfumaron de las vitrinas del club azul la ansiada corona. Pero, para la barra cartaga, el Team es el equipo aborrecido y futbolistas que como Esteban Granados y José Sánchez pasaron del Cartaginés al Herediano, están en el Fello Meza condenados a la horca.
Desde luego que la hoguera se encendió más con la final de la temporada anterior, cuando otra vez el Team le sacó del bolsillo al Cartaginés el título a pesar de que los brumosos llegaron al Rosabal Cordero con dos goles de ventaja.
Y de nuevo, hubo cuestionamientos al arbitraje, sobre todo por aquella acción en que Ismael Gómez le rompe la cara a Carlos Johnson y amonestan al brumoso y pocos minutos después expulsan a José Villalobos en jugada confusa.
Con un hombre de más el Herediano hizo fiesta, se sacudió la ventaja y la final fue a tiempos extras y penales. Campeonizó el Team.
Esta rivalidad con ribetes de odio de los seguidores del Cartaginés al Herediano no tiene nada de sana y es negativa y curiosamente solo se da entre este par de equipos.
Si repasamos ediciones de los últimos enfrentamientos entre los cuatro grandes, la rivalidad entre Saprissa y Alajuelense es de dirigentes y fanáticos de cada equipo; la de Alajuelense y Herediano pasa más por los futbolistas que han protagonizado broncas memorables; entre Cartaginés y la Liga la rivalidad es mínima, entre morados y brumosos casi no existe y entre Herediano y Saprissa se han venido presentando juegos tan escasos de rivalidad, que han “obligado” a la prensa deportiva a calificar sus enfrentamientos como el “clásico del buen fútbol”.
Cuando hay patadas no hay buen fútbol y no es que las estemos pidiendo.
Hoy juegan Herediano y Alajuelense y nadie palpa en el entorno del juego el rencor que provoca un Cartaginés-Herediano. ¿Curioso no?

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