Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Viernes 16 Agosto, 2013

Dejemos a los fisicoculturistas de la República Dominicana a un lado. La pura verdad que de ese equipo lo único que me sorprendió fueron los uniformes, todos diferentes, de época prehistórica, ceñidos a los cuerpos de unos atletas que más que jugadores de fútbol parecían maripepinos.
Bien lo dijo Jorge Luis Pinto, “no me interesa lo que hizo o no hizo el rival, me interesa lo que hizo mi equipo” y es aquí cuando entramos en materia.
El juego del fútbol es igual en todo el mundo, pero los equipos lo juegan de forma diferente y por eso existen los rankings. De no ser así, todos seríamos uno o veintisiete.
En Costa Rica se está presentando un detalle bien curioso y polémico, que se dibujó con mucha exactitud en esta mejenga en República Dominicana.
Pinto pone a jugar a la Selección Nacional “a su manera” y la mayoría de costarricenses desean y hasta exigen que juegue de otra forma “porque contamos con jugadores para hacerlo”.
Todos nos dimos cuenta y estoy seguro que Pinto también, que la Selección Nacional mejoró y mucho en República Dominicana cuando entraron Pablo Herrera y Diego Calvo. Los ticos creemos que con este par de jugadores, más un Diego Estrada del Saprissa por ejemplo, volveríamos locos a los estadounidenses que saldrían del Estadio Nacional bien mareados, bailados y derrotados.
Cuando los críticos del colombiano arrecian en sus cuestionamientos y afirman que Pinto le resta al fútbol nacional en lugar de sumarle, es en mucho por esto. Los aficionados idolatran a los futbolistas talentosos, técnicos, encaradores y desafiantes y menosprecian a los potentes físicamente, pero lentos y de escasa técnica.
Si el técnico de Costa Rica anuncia el próximo lunes, que el 6 de setiembre contra Estados Unidos va a alinear con Herrera, Calvo, Estrada, Castillo, Mambo y Campbell y que no jugará Saborío, en nuestro país le levantan un monumento antes de jugarse el partido.
Pero, el asunto no es tan fácil; el fútbol es otra cosa y una estrategia, una planificación, un orden táctico para asumir un juego de fútbol pasa por defensa y ataque, por buscar equilibrio entre líneas; por sacrificio de marca y no simplemente dame la pelota que me bailo a cinco y te pongo el gol.
De manera que seguiremos enfrascados en la polémica, porque ténganlo por seguro que ante los Estados Unidos, Pinto va a seguir “con su fútbol”, con “sus jugadores” y no con los que quiere la afición que juegue.

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