Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Jueves 11 Julio, 2013

Los detractores de Jorge Luis Pinto, la mayoría hoy con la boca cerrada y otros que cambiaron de tema por conveniencia, decían que la Selección Nacional merecía un director técnico MENOS DEFENSIVO.
Ellos creían, o creen, que contando Costa Rica con futbolistas del calibre internacional de Bryan Ruiz, Cristian Bolaños, Joel Campbell y Álvaro Saborío, para citar solo a los del área creativa y ofensiva, la Selección Nacional estaba obligada a generar más fútbol ofensivo, pero ese tipo de balompié no llegaba porque Pinto frenaba a sus jugadores, obsesionado por jugar a la defensiva.
Quizá hayan tenido razón; quizá estaban equivocados.
Lo que sucedió es que después de muchos entrenamientos, después de un trabajo serio, responsable, dedicado y profesional de un entrenador entregado ciento por ciento a su labor, con cero distracciones extrafutbolísticas, a las que fueron tan aficionados tipos como Maturana y Lavolpe, Costa Rica le muestra al mundo del fútbol una defensa que no ha permitido un gol en 614 minutos.
Si esto no es producto de un trabajo serio en los entrenamientos, me dicen cómo se llama.
Repaso este detalle táctico porque se afirma o se dice y en esta Nota también lo hemos escrito, que la mejor defensa es un buen ataque, pero con Jorge Luis Pinto parece que el asunto funciona al revés y que el mejor ataque se deriva de una buena defensa.
En los últimos seis partidos de la Selección Nacional, una zona de retaguardia segura, coordinada y consolidada, ha permitido que la zona de ataque haya tenido los minutos suficientes en cada uno de los partidos para buscar los goles con mucha paciencia, muy seguros los hombres de ataque de que esa anotación va a caer y que la pueden engendrar gracias al respaldo de una segura retaguardia.
Noten cómo son ya varios partidos que Costa Rica empieza a ganarlos en el segundo tiempo, en mucho porque el primer tiempo terminó 0-0 y no había que entrar a la segunda parte con la presión que es darle vuelta a un marcador en contra.
Esto no se termina; esto apenas empieza; ojo que contra Cuba se presentaron varios yerros defensivos que no terminaron en los cordeles de Pemberton por el atolondramiento de los cubanos, de manera que la estadística es contundente en favor de Costa Rica, pero en la cancha, hay mucho, pero muchísimo que mejorar.

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